Los EE.UU. que prometen Barack Obama y John McCain

Por Hugo Alconada Mon

WASHINGTON.? Dos candidatos, dos visiones, un país y un mundo que serán muy distintos, no importa quién gane. Barack Obama quiere salir de Irak en 16 meses; John McCain, quedarse cuanto sea necesario.

El republicano, además, promete recortar más impuestos, alentar el libre comercio y revocar el histórico fallo Roe vs. Wade, que autorizó el aborto en Estados Unidos. El demócrata quiere cobertura médica universal, más protección para la clase trabajadora y mucho más diálogo con el mundo, incluso con los "malos".

Todo eso y más es lo que afirman que lograrán antes de enero de 2013, cuando concluya el mandato para el que pugnan por ser elegidos pasado mañana.

Sin embargo, no quedan dudas de que Obama y McCain comparten numerosos principios básicos. Ven a Estados Unidos en el rol "lógico" de líder mundial. No descartan el uso de la fuerza militar ante amenazas concretas o aparentes, sea ante un Irán nuclear o un Paquistán inestable, entre otras posibilidades.

Coinciden, también, en que es hora de decirle adiós a la dependencia del petróleo de Medio Oriente y de Venezuela, y hola a las energías alternativas. Y prometen, con un enfoque que los distancia de George W. Bush, una política más activa para proteger el medio ambiente.

Las guerras en Irak y Afganistán concentran, sin embargo, una de las diferencias más marcadas entre ambos candidatos. Obama promete que retirará todas las brigadas de combate de Irak en sus primeros 16 meses como presidente y sólo dejará allí una fuerza residual para proteger intereses y personal estadounidense. Quiere concentrar más fuerzas en Afganistán, al que ve como el verdadero frente en la lucha contra Al-Qaeda y el terrorismo. McCain, en cambio, afirma que reforzará la presencia en Afganistán, pero continuará en Irak hasta ganar, sin fijarse plazos.

¿Qué ocurrirá con las relaciones entre la Casa Blanca y el resto del mundo? Obama promete revitalizar los lazos y tender incluso puentes de diálogo, bajo ciertas condiciones, con países más o menos antagonistas, como Rusia, Venezuela e Irán. McCain alienta una visión más dura, que incluye crear una Liga de las Democracias -en desmedro de las Naciones Unidas-, la expulsión de Rusia del G-8, la inclusión de Ucrania y de Georgia en la OTAN, y la aprobación de más sanciones contra el régimen de Teherán con una advertencia clara: "Sólo hay una cosa peor que los Estados Unidos ejercitando la opción militar: un Irán con armas nucleares".

No obstante, la mayor preocupación para los estadounidenses, según marcan todas las encuestas, no es Irak o Irán, sino la economía local.

McCain afirma que mantendrá los recortes de impuestos que rigen con Bush y bajará del 35 al 25% las tasas para empresas para reducir sus costos fijos; que sus exportaciones serán más competitivas, y potenciará las partidas militar, de educación y de energía. Pero dice que reducirá el déficit fiscal 100.000 millones de dólares cada año para que las cuentas públicas salgan del rojo en 2013, una promesa que expertos independientes consideran irrealizable.

En tanto, Obama también dice que mantendrá los recortes para quienes ganen menos de 250.000 dólares al año (el 95% de los estadounidenses), pero lo subirá para quienes ganen más que esa cifra para ayudar con lo recaudado a granjeros y a estudiantes universitarios. Ambos coinciden, en cambio, en que reforzarán y reformarán los controles del Estado sobre Wall Street e impondrán nuevos requisitos sobre el sector crediticio. Pero mientras McCain promete comprar 300.000 millones de dólares en hipotecas en problemas para refinanciar sus condiciones y evitar las ejecuciones, Obama quiere darles a los jueces la competencia para refinanciar y reducir las hipotecas en riesgo.

Las diferencias entre ambos se amplían al abordar sus planes para la cobertura médica, que hoy resulta la más costosa del planeta. El candidato republicano dice que distribuirá créditos fiscales de hasta 5000 dólares por familia para que cada una elija y compre el plan de salud que desee, sin importar en qué estado resida. También buscará reducir los costos médicos con un programa de drogas genéricas y nuevos límites para las demandas judiciales.

En tanto, su rival expandirá las coberturas públicas para chicos y ancianos, y requerirá que los empleadores cubran a sus trabajadores o aporten a un fondo con el que el Estado les daría un seguro médico, cofinanciado con lo que se recaude con los nuevos impuestos que promete aplicar entre quienes ganan más de 250.000 dólares al año.

Principio común

En contraste con las pujas alrededor de la cobertura médica, la defensa del medioambiente los une en un principio común: ambos quieren fijar metas de emisión de gases, pero Obama quiere que las cuotas de emisión que se atribuyen a las empresas puedan comprarse y venderse, y con eso recaudar 15.000 millones de dólares al año para desarrollar energías alternativas.

McCain, por su parte, dijo que no cotizaría las emisiones para reducir los costos de las empresas. También alienta la construcción de 45 plantas nucleares para 2030, mientras que el demócrata apuesta a la energía solar y eólica, quiere imponerles un impuesto a las petroleras y acordar metas con la industria automotriz para que reduzcan el consumo de nafta por kilómetro.

Muy por el contrario, la conformación de la Corte Suprema resulta uno de los ejes en los que la brecha entre ambos es más profunda, y el impacto de lo que decidan resultará más duradero.

Obama afirma que, de crearse una vacante -se estima que podrían darse hasta tres, dadas las edades de los jueces-, seleccionaría jueces con "empatía para comprender qué es ser pobre o negro o gay o discapacitado o viejo". McCain dice que nominará candidatos conservadores, con visiones restrictivas sobre el aborto, el control de armas y el casamiento entre homosexuales.

CÓMO VOTAN

CHRISTINE MINTER

Agente inmobiliaria,46 años

"Voto por McCain. Es un verdadero patriota. Obama tiene grandes ideas, habla bien, pero no tiene nada de experiencia".

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