EE.UU. lanza un multimillonario plan para reactivar el consumo

EE.UU. lanza un multimillonario plan para reactivar el consumo
Es un fondo de US$ 200.000 millones. Es para desbloquear la compra por tarjeta entre otras formas del crédito. Esas operaciones quedaron congeladas en los EE.UU. después de estallar la burbuja que dejó en crisis a la banca comercial
Muy frecuentemente los estadounidenses han sido acusados de "consumistas", de "materialistas", es decir de consumir más de lo que tienen para vivir. Uno de los indicadores de este especie de "pecado original" siempre fue la manera en que los estadounidenses cambiaban sus autos todos los años o cada dos años. Pero esto se acabó. Ayer se supo que en el último año las ventas de autos cayeron un 40%, y el índice de confianza del consumidor se desplomó de 70 a 12 puntos. Los estadounidenses ya no salen de compras y entonces ahora el mundo entero está rezando para que vuelvan a consumir.

Es sabido que sin consumo la economía estadounidense no se recuperará y si su recuperación se posterga el mundo entero padecerá las consecuencias. Pero para que el consumo regrese a los niveles donde se encontraba antes, se necesita que los consumidores pueda acceder al crédito. En Estados Unidos es muy poco lo que se compra al contado.

Es por eso que el gobierno de Barack Obama lanzó ayer un programa de 200.000 millones de dólares para desbloquear los mercados de crédito y reahabilitar que la gente compre con sus tarjetas de créditos u otro tipo de sistema de cuotas, incluyendo automóviles.

De acuerdo con un comunicado conjunto del Tesoro (el ministerio de Economía) y de la Reserva Federal, el plan busca convertirse en un catalizador de los mercados de créditos que están cerrados desde que la crisis comenzó a agravarse en octubre del años pasado. "Al reabrir esos mercados el llamado TALF, Term Asset Backed Securities Loan Facility, asistirá a las instituciones de crédito para que satisfagan las necesidades de los consumidores y pequeñas empresas ayudando a estimular la economía en general".

Durante una audiencia en el Comité de Presupuesto del Senado, el presidente del la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo que confía en que el TALF tenga "beneficios inmediatos". Y explicó que la recuperación de la economía dependerá de la rapidez con que se logre la estabilidad del sector financiero.

"Pese a que el pronóstico para la economía a corto plazo es débil, con el tiempo una serie de factores deberían impulsar el retorno a los beneficios sólidos en la actividad económica en el contexto de una inflación baja y estable", dijo y agregó: "Si las condiciones financieras mejoran, la economía se verá cada vez más respaldada por los estímulos fiscales y monetarios, los efectos benignos de la pronunciada caída en los precios energéticos desde el verano pasado y el mejor alineamiento de los inventarios empresarios y ventas, así como la mayor disponibilidad del crédito".

La histórica caída de la bolsa, el lunes, indica sin embargo para Wall Street, que la política que está instrumentando el gobierno de Obama para rescatar al sistema bancario no está funcionado. Las acciones de todos los bancos principales estadounidenses cayeron a niveles que nunca se habían visto desde que fueron creados.

Durante el breve encuentro que Obama y el premier británico Gordon Brown mantuvieron ayer con la prensa, el jefe de la Casa Blanca no parecía muy preocupado. Según Obama, las variaciones en el valor de las acciones en Wall Street son como el "sube y baja" de los sondeos de opinión en una campaña electoral si uno les presta mucho atención pierde de vista la estrategia para ganar.

"Lo que yo estoy mirando no son los giros cotidianos de los mercados de valores, sino la capacidad a largo plazo de la economía de EE.UU. y de todo el mundo para volver a ponerse de pie", dijo Obama. Brown que se encontraba sentado a su lado dijo que es necesario lanzar un "New Deal global", es decir, una estrategia en común para rescatar al sistema financiero a nivel mundial.

Comentá la nota