"EE.UU. hizo una apología de la tortura"

Como defensor de los derechos civiles de los presos en Guantánamo, sostiene que la situación de los acusados de terrorismo "no cambiará demasiado" si el presidente Barack Obama, no investiga los excesos cometidos por su antecesor, George W. Bush.
Como secretario general del European Center for Constitutional and Human Rights (ECCHR), el abogado alemán Wolfgang Kaleck defiende los derechos civiles de los detenidos en Guantánamo, entre otra decenas de causas. Kaleck está en Buenos Aires como observador de los juicios abiertos contra represores de la dictadura militar. En esta entrevista con Crítica de la Argentina reconoce que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca "ha puesto fin a la tortura" en la cárcel norteamericana para acusados de terrorismo, pero critica su negativa a investigar los delitos cometidos durante el gobierno de George W. Bush.

–¿Cuál es la situación actual de los presos en Guantánamo?

–Están mal. No quiero igualar a Bush con Obama, pero su gobierno actúa de la misma manera que Bush en lo referente a los juicios contra los responsables de violaciones a derechos humanos. Además no tenemos muchas expectativas de que en los futuros juicios a los detenidos se reconozca la invalidez de pruebas obtenidas bajo tortura.

–¿Entonces la llegada de Obama no ha supuesto un progreso?

–Por supuesto que sí, pero no demasiado. Estuvimos a un paso de crear un sistema de legalización de la tortura y eso de alguna manera terminó. Lo mismo que la apología de la tortura. Pero para terminar realmente hay que investigar y perseguir a los responsables de la era Bush.

–¿Esas investigaciones podrían evitar que se vuelvan a cometer excesos?

–No creo que el derecho criminal tenga tanto impacto. Lo importante es que el primer paso en una investigación es confirmar los hechos. Eso pasó en Alemania con los juicios de Nüremberg. En su momento Nuremberg no importaba a los alemanes, pero 20 años después los documentos del juicio sirvieron a historiadores, a sociólogos, a artistas, a periodistas. Entonces sí, los juicios tienen un rol importante, pero sólo si los datos se transmiten a toda la sociedad.

–¿Europa ha hecho suficiente por los presos en Guantánamo?

–Europa juega un rol pobre. Tenemos gobiernos europeos que participan en los programas de transferencia de prisioneros, pero las investigaciones son muy lentas. No hay voluntad de los gobiernos de perseguir a los norteamericanos de la misma manera que se persigue a los líderes africanos acusados de delitos de lesa humanidad.

–¿EE.UU. podría pedir colaboración a América Latina?

–Es muy difícil porque ha jugado aqui un rol muy problemático en todas las décadas.Es interesante encontrar que la Operación Cóndor, que coordinó la represión de las dictaduras del Cono Sur, era igual que el sistema que permitió a la CIA sobrevolar Europa con detenidos por terrorismo.

–¿Cómo describiría la situación de los derechos humanos en la región?

–Me gustaría tener más esperanzas, pero Honduras es un ejemplo muy malo y Colombia tampoco crea demasiadas.

–¿Está de acuerdo con el trabajo que hace la Corte Penal Internacional de La Haya?

–Todo el sistema del derecho penal internacional está en construcción y ahora hay un doble estándar que no debe extenderse. Es nuestro rol hacerlo más universal, porque si el sistema sigue así, sin tocar los intereses de los países poderosos, en 10 años estaríamos ante un sistema totalmente inaceptable.

"Argentina tiene que estar orgullosa"

–La ONG que usted dirige acaba de solicitar a la justicia argentina que investigue a directivos de Mercedes Benz por la desaparición de 14 delegados entre 1976 y 1977. ¿Por qué lo hizo?

–Hay que entender que la dictadura no fue un sistema de militares locos, sino un sistema político muy planificado que involucró a civiles y a grupos económicos nacionales e internacionales. Entonces, la Justicia también debe investigar el rol penal de esos civiles, como Jorge Zorreguieta, y el de los directivos de grandes empresas como Ford y Mercedes Benz. No sabemos todo lo que pasó en el Estado represivo, pero sabemos mucho menos sobre la colaboración entre empresas y represión. Son los oponentes más poderosos, pero debemos tener paciencia, como las Madres.

–¿Con qué sensación se fue el viernes de la primera audiencia del juicio contra represores de la ESMA?

–Sinceramente, esperaba mucha más repercusión en los medios. Los argentinos deben estar orgullosos de haber logrado reabrir los juicios. Con esa base me sorprendió que no hubo ni hay más repercusiones de los juicios en la sociedad.

–¿Cree esas causas merecen tribunales especiales?

–De ninguna manera. Hay que armar a la Justicia con personal suficiente, espacio y documentación. Sí estoy a favor de fiscales especiales que armen equipos con dedicación exclusiva.

Obama compró una nueva casa para los prisioneros islámicos

En un nuevo paso para cumplir su promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo, Barack Obama anunció ayer la compra de una prisión en Illinois, donde será recluido "un número limitado" de presos. El Centro Correccional Thomson, de propiedad estadual y ubicado en un área rural cerca del río Misisipi, a unos 240 kilómetros al sur de Chicago, albergará a presos federales y a no más de 100 detenidos de la base militar de EE.UU. en Cuba. El gobernador de Illinois, el demócrata Pat Quinn, celebró que la llegada de presos generará inversiones por mil millones de dólares y cerca de 3 mil empleos.

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