EEUU deja afuera al país de megasalvataje a emergentes

En una medida inédita, la Reserva Federal norteamericana aprobó una línea crediticia para países emergentes. Eligió apoyar a cuatro que estuvieron entre los más afectados por la turbulencia financiera internacional: Brasil, México, Corea y Singapur. Se trata, concretamente, de un préstamo en dólares contra la entrega de las respectivas monedas locales.
Ingresaron países calificados como "grado de inversión" que están sufriendo un fuerte retiro de capitales, pero no por culpa de sus políticas, sino por la búsqueda de refugio de los inversores. Los países elegidos no se verán en la obligación de utilizar los fondos, pero sí los tendrán disponibles. Sin dudas, esto ayudará a estabilizar las cotizaciones de las respectivas monedas y a mejorar la liquidez de los bancos. No llamó la atención que la Argentina quedara totalmente al margen de esta ayuda. La cercanía a Hugo Chávez y la falta de acuerdo con el Club de París (el principal acreedor es Estados Unidos) y con los holdouts hacen imposible que el gobierno norteamericano pueda considerar al país elegible para una inyección de liquidez de estas características. No vendría nada mal, considerando que aquí también se están registrando fuga de capitales y una acelerada dolarización de los portafolios de inversión. Claro que el motivo principal no es el derrumbe de Wall Street, sino las dudas que despertó el proyecto de reestatización de jubilaciones que encara el gobierno.

Cristina de Kirchner, George Bush y Lula da Silva.

La Reserva Federal de Estados Unidos estableció ayer cuatro nuevas líneas de créditos «swaps» por u$s 30.000 millones cada una, con Brasil, México, Corea del Sur y Singapur. La Argentina no fue incluida en esta decisión de aliviar la escasez del financiamiento en dólares en países emergentes. Aunque no trascendió si el gobierno argentino pidió ser parte del salvataje, en un contexto de salida de divisas como el que se registra, ésta es una señal de que el país no figura en la lista de gobiernos que Estados Unidos intenta auxiliar.

En un comunicado difundido en Washington, la Fed dijo que los nuevos convenios monetarios recíprocos, que son temporales, habían sido autorizados por los correspondientes bancos centrales y las autoridades monetarias hasta el 30 de abril.

«Estas facilidades, como aquellas ya establecidas con otros bancos centrales, están diseñadas para ayudar a mejorar las condiciones de liquidez en los mercados y para mitigar la diseminación de dificultades en la obtención de dólares para el financiamiento en economías fundamentalmente sólidas y bien administradas», dijo la Fed.

Incremento

La decisión se conoce un día después de que la Fed estableció una línea de swaps por u$s 15.000 millones con Nueva Zelanda. Ahora, el banco central estadounidense tiene 13 líneas de swaps con otros bancos centrales.

La expansión de acuerdos cambiarios recíprocos con bancos centrales extranjeros llevó a la Fed a aumentar todos los límites de swaps con el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Nacional de Suiza. Además, ha autorizado líneas con los bancos centrales de Canadá, Noruega, Australia, Suecia y Nueva Zelanda.

La Fed dio su apoyo también a la decisión del FMI de establecer un programa de liquidez de corto plazo para los países de economías emergentes.

Las Bolsas de los países beneficiados con las líneas swaps registraron ayer alzas, luego de conocerse la noticia. El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo cerró con una suba de 4,37%. En la Bolsa de México el incremento fue de 2,82%, en Singapur de 0,28% y en Seúl 3%.

En comunicados separados, los bancos centrales beneficiados con las líneas de swaps dijeron que éstas se usarían para satisfacer las necesidades de financiamiento en dólares de los bancos y que ayudarían a limitar el impacto de las turbulencias financieras en sus economías, aunque con algunas diferencias.

Reservas

El Banco de Corea aseguró en un comunicado que Brasil, México, Corea y Singapur representaban 6% de la economía mundial en 2007 y que sumados tenían reservas extranjeras por casi u$s 700.000 millones.

El Banco Central de Brasil dijo que adoptará las medidas regulatorias necesarias que le permitan implementar la línea de swaps. «Este acuerdo es parte de la estrategia de actuación del Banco Central en el combate de los efectos de la turbulencia financiera internacional sobre la economía brasileña», detalló. Y aclaró que el Consejo Monetario Nacional de Brasil será el que establezca las condiciones para aprovechar la nueva facilidad de préstamo de la Fed.

En el caso de México, cuya moneda ha sido una de las 8 más golpeadas del mundo y la segunda con mayor depreciación en América Latina a causa de la inestabilidad financiera internacional, el titular del banco central de ese país, Guillermo Ortiz, fue el encargado de anunciar estas medidas «recíprocas y temporales».

El funcionario sostuvo que el propósito es «contribuir al mejoramiento de las condiciones de liquidez global». Aun así, durante una conferencia de prensa advirtió que México «no tiene necesidad» por el momento de utilizar una línea.

Al leer el comunicado sobre el acuerdo alcanzado con la Fed, Ortiz explicó que «el mecanismo swap acordado entre el Banxico (Banco central mexicano) y la Reserva Federal es por hasta u$s 30.000 millones. Por el momento no será necesaria su utilización».

El texto señaló que «dichos recursos pueden ser dispuestos con la finalidad de proveer liquidez en dólares a instituciones financieras en México, hasta el 30 de abril de 2009».

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