EE.UU. le cerró la billetera a Goriletti

Suspendió "definitivamente" ayudas no humanitarias por u$s30 millones y advirtió a los golpistas que no reconocerá los resultados de las elecciones.
Estados Unidos escuchó los reclamos del presidente derrocado de Honduras, Manuel Zelaya, y anunció nuevas medidas de presión al gobierno de facto. Desde ayer, la Casa Blanca paralizó definitivamente la ayuda no humanitaria al país centroamericano y advirtió, por primera vez, que no reconocerá al ganador de las próximas elecciones presidenciales, previstas para el 29 de noviembre. La novedad fue transmitida en persona a Zelaya por la jefa de la diplomacia norteamericana, Hillary Clinton, en un encuentro a puertas cerradas celebrado en Washington. Las sanciones no cayeron bien en Tegucigalpa, donde lamentaron que Estados Unidos "haya tomado la decisión de irse por el lado de Hugo Chávez".

El fin de la ayuda norteamericana a Honduras supone la paralización de unos 30 millones de dólares. Antes, la Casa Blanca había decidido suspender la colaboración militar y revocar visados a miembros del gobierno de Roberto Micheletti. La posición de Washington es que los golpistas deben aceptar la propuesta mediadora de Costa Rica, que incluye el regreso condicionado de Zelaya al poder, el adelanto de las elecciones y una amnistía para los delitos políticos.

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