En EE.UU., los analistas aún no se animan a decir que la crisis terminó

"Habrá día a día un montón de volatilidad en los mercados de Estados Unidos, mientras tratemos de acertar sobre cuánta recuperación económica tendremos", decía ayer un operador de la Bolsa de Nueva York citado por CNN Money al cabo de una rueda gananciosa, tras la caída del lunes. Y, efectivamente, la volatilidad (días de alza y expectativa de una pronta salida de la crisis; días de pesimismo por la debilidad del mercado) parece una constante de este período, cuando muchos auguran que la crisis global tocó fondo pero la principal economía mundial presenta datos erráticos.
Ayer, mientras Wall Street subía (el índice Dow Jones ganó 0,9%), el diario The New York Times informaba que habían caído los precios mayoristas y la construcción de casas nuevas, lo que habla de una economía aun en baja.

Los precios al por mayor habían subido el último trimestre, para algunos evidenciando una recuperación de la demanda. Pero ayer el Departamento de Trabajo dijo que en julio cayeron 0,9%. En un año, la baja llega a 6,8%, la mayor en 60 años. En cuanto a las viviendas nuevas, su construcción también bajó 1% el mes pasado, una tasa que, anualizada, significa 581.000 unidades menos.

"La economía permanece débil, y aun cuando empiece a recuperarse, la suma de capacidad productiva ociosa es excesiva", dijo Peter Kretzmer, del Bank of America. Desde el FMI, y satisfecho por los buenos datos de salida de la crisis de otras grandes economías (Alemania, Francia y Japón, según datos divultados estos días), el economista-jefe Olivier Blanchard afirmó que la recuperación global ha comenzado pero que, para que dure, es necesario que EE.UU. se reoriente hacia las exportaciones y Asia hacia las importaciones.

"Dar vuelta la situación no será simple", afirmó. "La crisis ha dejado heridas profundas, que afectarán a la oferta y la demanda durante muchos años", dijo. Sobre EE.UU., hacía referencia a que, como el grueso de su economía depende del mercado interno y los consumidores todavía están muy golpeados, con alto índice de desempleo, debería apuntar a mejorar las exportaciones. En el FMI piensan que la mayoría de los países crecerán durante los próximos trimestres aunque las tasas no serán lo suficientemente altas como para reducir el desempleo.

Gran parte de ese crecimiento será por los programas de estímulo fiscal, que necesariamente tendrán un final, y de la reposición de inventarios. Días atrás, el ex jefe de la Reserva Federal, Alan Greenspan, dijo que "la situación está bien para los próximos seis meses y hay recuperación en el sector inmobiliario y automovilístico" (ayer General Motors anunció nuevos planes y retomó personal dejado cesante en su período de mayor crisis, que la llevó a un concurso de acreedores, a achicarse y a pasar al Estado), pero "el proceso no tiene piernas para andar", y auguró un 2010 todavía con posibilidad de "flaquear".

Ayer varias empresas de diversos rubros (Home Depot, Rio Tinto, Apple, Goldman Sachs, American Express, entre otras) tuvieron fuertes alzas. Pero Jack Kaplan, del fondo Carret Asset Management de Nueva York, dijo a Bloomberg que "aún buscamos datos para confirmar que esto se trate de algo sustentable y no de un mero rebote".

Comentá la nota