EE.UU. abre en Yemen un tercer frente en su guerra antiterrorista

Duplicó la ayuda militar a ese país, que se ha convertido en un bastión de Al-Qaeda
WASHINGTON.- En medio de dos grandes guerras inconclusas, Estados Unidos ha abierto en silencio un tercer frente, casi encubierto, contra Al-Qaeda en Yemen.

Hace un año, la CIA envió a varios de sus mejores agentes antiterroristas a ese país. Al mismo tiempo, algunos de los comandos más secretos de Operaciones Especiales han empezado a entrenar a las fuerzas de seguridad yemeníes en tácticas antiterroristas, según revelaron oficiales militares de primer nivel. El Pentágono gastará más de 70 millones de dólares en los próximos 18 meses y usará equipos especiales para entrenar y equipar a los militares yemeníes, lo que en la práctica duplicaría la ayuda militar.

Mientras los investigadores estadounidenses intentan corroborar las afirmaciones de Umar Farouk Abdulmutallab, el nigeriano de 23 años que dijo que los líderes de Al-Qaeda en Yemen lo habían entrenado y equipado para hacer estallar un avión de Northwest Airlines, la conspiración pone de relieve la compleja relación de la administración Obama con Yemen. El mensaje de Al-Qaeda, ayer, adjudicándose el ataque frustrado en represalia por los bombardeos en Yemen sólo subrayó las dificultades que enfrenta el gobierno norteamericano en ese país.

Yemen ha sido, desde hace tiempo, un refugio para los jihadistas, en parte porque el gobierno de Saná dio la bienvenida a los islamistas que habían luchado en Afganistán en la década de 1980. El puerto de Adén fue escenario del audaz atentado contra el destructor estadounidense Cole en octubre de 2000, cuando militantes de Al-Qaeda mataron a 17 marineros.

La Casa Blanca procura crear lazos duraderos con el gobierno del presidente Ali Abdula Saleh, e instarlo a luchar contra la filial local de Al-Qaeda, aun cuando su empobrecido país se debate en el caos y en la agitación interna.

Como también se teme un creciente resurgimiento del extremismo islamista en la vecina Somalia y en el este de Africa, funcionarios del gobierno de Obama y legisladores estadounidenses dijeron que Yemen podría convertirse en el próximo centro de operaciones y de entrenamiento de Al-Qaeda, compitiendo con las anárquicas zonas tribales de Paquistán.

Funcionarios estadounidenses y yemeníes dijeron que se alcanzó un punto clave de la relación entre ambos países a fines del verano, después de las visitas a Yemen del general David H. Petraeus, el comandante regional estadounidense, y John O. Brennan, el asesor de antiterrorismo de Obama.

La rama de Al-Qaeda en Yemen creció mucho hace un año, cuando un ex prisionero de Guantánamo, el saudita Said Ali al-Shihri, voló a ese país para unirse al grupo terrorista y apareció en un video de Internet. Varios otros detenidos de Guantánamo siguieron su ejemplo.

Las zonas remotas de Yemen son notoriamente anárquicas, pero el caos se ha agravado en los últimos dos años. Yemen se está quedando sin petróleo, y las debilitadas finanzas del gobierno han disminuido su capacidad para luchar contra Al-Qaeda.

Mientras tanto, Yemen ha aparecido insistentemente en los últimos complots contra los Estados Unidos. Un musulmán acusado el 1° de junio de haber asesinado a un soldado en un centro de reclutamiento de Little Rock, Arkansas, había viajado a Yemen. Un clérigo radical de Yemen, Anwar al-Awlaki, ha sido relacionado con muchos sospechosos terroristas, incluido Nidal Malik Hasan, el mayor acusado por la muerte de 13 personas en la base de Fort Hood, Texas, en noviembre pasado.

Yemen ha intensificado su campaña contra Al-Qaeda con importantes bombardeos el 17 de diciembre y el jueves pasado, que dieron como resultado la muerte de más de 60 militantes.

Hasta ahora, Estados Unidos no ha admitido su participación en los ataques, aunque reconoció haber proporcionado inteligencia. El canciller yemení, Abu Bakr al-Qirbi, dijo el domingo que la cooperación de Yemen con Estados Unidos había aumentado durante los últimos meses, cuando nuevos informes de inteligencia confirmaron el fortalecimiento de Al-Qaeda en el país.

Comentá la nota