La educación, ¿un privilegio?

Los reclamos de docentes santafesinos en toda la provincia por la situación edilicia de las escuelas, se escuchan diariamente. Caída de techos, humedad, baños en las peores condiciones y falta de ventiladores son los reclamos mas comunes de la comunidad educativa de distintos establecimientos públicos educativos.
Esa sabido que el estado de las escuelas santafesinas no es el mejor, salvo en contados establecimientos de las grandes ciudades. En cuanto al interior santafesino, la situación aún deja mucho que desear.

El reclamo de los docentes santafesinos, quienes esta semana realizaron un nuevo paro de 48 horas, no se basa solo en una necesidad de recomposición salarial. Uno de los puntos claves del reclamo es la situación de las escuelas de la provincia.

Esta semana una serie de fotografías de la escuela de enseñanza media Nº 560 de Los Amores en el norte provincial, hizo poner los pelos de puntos a cada uno de los que tuvieron posibilidad de verlas, y reveló el verdadero estado de la educación de la provincia, donde los maestros hacen malabares para dar clases en aulas donde no hay ventiladores de techo y las temperaturas ascienden a los 50 grados en pleno noviembre, donde no hay materiales didácticos y los chicos deben llegar desde varios kilómetros para asistir al colegio.

A la escuela de Los Amores, en el norte del departamento Vera, asisten diariamiento chicos que deben recibir las lecciones en un edificio cuyo estado es mas que deplorable. Los techos a punto de caer, baños que parecen literas de los años ’50, aulas que no cuentan con ventiladores y agua en mal estado.

Hace diez años que esta escuela funciona en un edificio del ferrocarril, el cual no cuenta con las condiciones adecuadas, para que los casi 100 alumnos que allí concurren, reciban la enseñanza que merecen, de mano de los 12 profesores que llegan desde Reconquista.

Cada día, los maestros recorren 340 kilómetros, entre ida y vuelta, para dar clases a sus alumnos que los esperan ansiosos.

A fines de la gestión del gobernador Jorge Obeid, las autoridades de la escuela habían recibido la promesa de que el lugar para la construcción del nuevo edificio ya estaba y solo restaba realizar el llamado a licitación, el cual hasta el momento nunca se hizo. Los chicos siguen esperando.

En similares características se encuentra la escuela Falucho de nuestra ciudad, la cual después de la tormenta que se vivió el pasado miércoles por la madrugada, sufrió la caída del cielorraso. Afortunadamente no hubo heridos, ya que el desprendimiento se produjo cuando la escuela aún no había abierto las puertas.

El sector donde cedió el cielorraso y parte del reboque de las paredes tiene un pedido de subsidio desde diciembre de 2008, pero por diferentes razones burocráticas o administrativas, la entrega se viene dilatando y aún no ha llegado a manos de los directivos de la escuela.

"La gravedad está en toda la construcción de ese sector. Esta pedido el subsidio que se dividió en dos etapas. La primera ya esta prácticamente arreglada y la segunda nos lo vienen dilatando desde diciembre, enero y febrero pasados, para que comenzaran las clases este año como corresponde, pero se viene dilatando desde esa fecha" comento María Esther, directora del establecimiento.

Y la lista sigue y cada semana se conocen nuevos casos de escuelas que reclaman a gritos una ayuda del gobierno, para poder dar las clases en la manera en que, tanto los alumnos como los maestros, se merecen. Ante la falta de respuesta por parte de quien debe darla, viven de las ayudas que puedan obtener de personas que, interesadas en que las escuelas puedan verse mejor, aportan su granito de arena, en beneficio de la escuela pública.

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