educación Aumentan en las escuelas periféricas los pedidos por seguridad e infraestructura

Matafuegos vencidos, vidrios rotos, luces robadas y hasta un techo levantado, son algunos de los daños que han sufrido los colegios de barrios humildes. Para mantenimiento sólo cuentan con $250 mensuales.
Las realidades que viven los colegios de los barrios periféricos son muy diferentes a las del centro. Las condiciones edilicias y los materiales con los que tienen que trabajar las escuelas públicas son muy inferiores a las de las privadas. Un relevamiento realizado por el bloque de concejales de Río Cuarto para Todos, en las instituciones educativas de los sectores más humildes, dieron a conocer condiciones de enseñanza muy alarmantes.

Daniel Requena, que está realizando el trabajo junto al presidente del bloque Gustavo Segre, comenta que en estos colegios “la necesidad primordial es la seguridad, porque sufren actos de vandalismo constantemente, les rompen lo que encuentran”.

Hasta el momento se han relevado 10 escuelas de barrios como Alberdi y Las Ferias. Instituciones como el Centro Educativo Justo Sócrates Anaya, el Jardín Arzobispo Espinoza, el Centro Educativo General Fotheringham, el Clodomiro Vera y el María Eva Duarte dieron a conocer sus necesidades a los representantes del Concejo.

Requena comenta que “se empezó donde hay más necesidad, pero se quiere hacer un relevamiento de todas las escuelas de la ciudad”. Asegura que el fin de estos trabajos no queda sólo a la institución, “cada colegio tiene al menos 100 alumnos, si uno lo multiplica por 4, considerando a los otros miembros de la familia, se tiene un importante grupo de gente que se ve afectado notablemente por estos problemas”, y agrega: “No se está ayudando solamente a la institución, se apoya también a la familia”.

- ¿Cuáles son las principales necesidades que les plantean?

- Esto está muy vinculado a la falta de recursos económicos, y como son escuelas ubicadas en barrios muy humildes el principal problema es la inseguridad. Rotura de vidrios, robo de los reflectores, puertas rotas, hasta el ingreso a las escuelas y el robo de lo que puedan llevarse. Se repite el problema de la inseguridad en todos lados. En estos lugares vulnerables no tienen la posibilidad de juntar fondos a través de cooperadoras y la enseñanza es prácticamente gratuita, no se les puede cobrar a los padres cuando no tienen recursos para pagar. Pero, como prima la educación, es más importante que el chico asista a la escuela a que dejarlo afuera.

Daniel Requena comenta que el aporte que le hace la Provincia a las escuelas, de $250 para mantenimiento, “no les alcanza ni siquiera para pagar la limpieza del establecimiento, y el edificio se viene abajo”. Señala que por este motivo, “la calidad del régimen educativo está en rojo”.

- ¿En qué condiciones deben trabajar entonces los docentes?

- Primero que no hay forma de mantener las escuelas con el dinero que está ingresando, es alarmante. Con la ayuda, los docentes se sienten contenidos y dentro de esta sociedad, porque hacen un gran trabajo en malas condiciones, transpiran la camiseta y no sienten el apoyo del Estado. Nuestra meta es tener un presupuesto educativo que contemple todas estas cuestiones. Trabajos más grandes como pintar y arreglar toda la escuela formarán parte de una política más grande.

El miembro del bloque Río Cuarto para Todos, que con el concejal Segre, recorre las escuelas “con una política inclusiva, para que sepan que no están solos y tenemos el plan de acompañarlos”. Comenta que les consultan por las cosas que necesitan y acuerdan en qué se los puede ayudar.

“Nos comentan que hay humedad, grietas en las paredes, falta de insumos, o problemas con la inseguridad. También los ayudamos en actividades recreativas o culturales, como el apoyo en los viajes”, afirma Requena y agrega que “son trabajos que no son costosos pero que terminan siendo de gran ayuda para la escuela.

Algunas tienen estructuras viejas que necesitan derrumbar, otras limpieza de baños o desagües”.

El secretario político del bloque Río Cuarto para Todos, concluye: “Creo que hay mucho por hacer y la educación es un bien primordial para el desarrollo de la ciudad”.

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