Eduardo Marquez Llano fue reconocido por el ministro de Trabajo bonaerense

Pocos días atrás Eduardo Marquez Llano recibió un reconocimiento en La Plata por los más de veinte años de servicio en la Inspectoría de Bolívar, oficina dependiente del Ministerio de Trabajo de la Provincia de la que fuera delegado.
Al también escritor e historiador le hicieron entrega de una placa con la inscripción 'En reconocimiento por sus años de servicio, por su constante y desinteresada colaboración'. La misma le fue entregada de manos del ministro del área, Dr. Oscar Cuartango. En la oportunidad, el bolivarense fue elogiado por su desempeño y probidad en la función.

De acuerdo a Marquez Llano y rememorando la historia de la oficina, de la que se retiró a principios de año cuando se acogió a los beneficios de la jubilación, la misma se abrió en la década del '40 y se cerró en distintos períodos, por diferentes circunstancias. En el primer tiempo estuvo acompañado por el abogado José Ignacio Osa, a quien reemplazó Ana Alvarez. "Como siempre 'nos tapaba la batea', yo conseguía pasantías o planes para contar con gente que nos ayudara con los sellados y otros trámites. Así fue como estuvo María del Carmen Barrena, María Navoni, Jésica Marcolini, Adriana Ochoa, Silvia López. "Tanto Silvia López como Emilia Ruiz recibieron preparación como para ser nombradas", reconoció.

Eduardo Marquez Llano reconoció 'el peregrinar' de la oficina de sede en sede. "Si bien estos años fueron de un constante mendigar por todos lados, hubo ofrecimientos de la Cámara Comercial, del Círculo de Abogados y del de Contadores para conseguir un local, pero nunca se llegó a buen término. Cuando recién nos iniciamos estuvimos en Venezuela y Olascoaga -previamente habíamos estado un mes en el Concejo Deliberante-, después en Av. Lavalle, donde estaba la clínica de Gasparri, después pasamos a un domicilio en la Sargento Cabral en el que estuvimos varios años. Después pasamos a la sede del Sindicato Municipal, más adelante estuvimos en una oficina en Balcarce 50 y finalmente vinimos a Viamonte 250, donde está hoy día", enumeró.

Sobre la demanda que tiene la oficina, Marquez Llano destacó que para el "radio de trabajo tan grande que tiene Bolívar", una sola persona es insuficiente. "Se necesitan al menos cuatro personas; lamentablemente esa no es una decisión personal sino una decisión política de la Provincia, sobre la que nada podemos hacer", manifestó.

En 2005, el delegado bolivarense fue nombrado jefe operativo en Olavarría, por lo que desde ese entonces su vida se repartió entre Bolívar y la ciudad serrana, a la que viajaba martes y jueves. Tanto trabajo le valió un pico de estrés por el que debió pedir licencia, a continuación de la cual le llegó el turno de retirarse para jubilarse.

Analizando la labor que le tocó desempeñar, sostuvo que "no es fácil mantener la imparcialidad. Yo tengo un dicho: 'a veces lo justo no es lo correcto y lo correcto no es justo', por eso no era un trabajo sencillo".

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