Eduardo Eurnekian: "En la Argentina no hay crisis"

Eduardo Eurnekian aseguró ayer que continúa las gestiones para comprar el 50% de Telecom. Argentina que debe vender Telecom. Italia por orden de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia y ratificó que el grupo que representa busca "una alianza estratégica con Carlos Slim", para operar la compañía de telecomunicaciones.
Durante una rueda de prensa, posterior a la inauguración del aeropuerto uruguayo de Carrasco, el empresario de origen armenio aseguró también que en la Argentina hay "buen clima de negocios, no se puede decir que hay desempleo o crisis". "Es muy difícil dar consejo u opiniones a los gobernantes, porque manejan mejor información que uno y tienen su visión del mundo". De todas formas, destacó que la "integración al mercado de capitales" generará más empleo en el país. "A mi criterio, el Gobierno ha negociado muy bien, pero muy bien la salida del default y ahora tiene que negociar muy bien también la integración a los mercados de capitales, lo que nos va a permitir mayor fluidez en el trabajo". "La Argentina tiene el menor endeudamiento per capita y por eso es muy apetecida en los mercados internacionales, porque en el mundo hay flujos de capital y hay crisis".

Consultado sobre si hubo alguna modificación en el mercado aerocomercial tras la estatización de Aerolíneas Argentinas, fue crítico con la actuación de la sociedad como espectadora del deterioro que sufrió la compañía. "La circunstancia de Aerolíneas es culpa de todos los argentinos. Si yo doy un patrimonio que es de la Nación, es de todos, a un grupo de privilegiados, yo tengo que ser exigente con ellos, tengo que exigir eficiencia", marcó, pero no aclaró a cuáles de los dueños (si actuales o pasados) se estaba refiriendo.

Inauguración.

El entorno era espectacular. Unos 2700 invitados, 300 empleados sólo para el catering, el actual presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, pero también los últimos ex mandatarios del país oriental, autoridades de organismos oficiales de ambas orillas y hasta una comitiva de empresarios nacionales –como Cristiano Ratazzi, Adrián Werthein y Santiago Soldati- que fue especialmente para acompañarlo.

Eurnekian inauguró ayer el aeropuerto de Carrasco, en Montevideo, terminal cuya operación ganó hace cinco años a través de una licitación que encaró el anterior jefe de Estado uruguayo, Jorge Batlle, y que ahora definió como la más bella de las que le tocó construir.

El grupo que comanda creó una sociedad uruguaya para administrar la aeroestación e invirtió u$s 165 millones en levantar una terminal completamente nueva, que reemplaza al antiguo aeropuerto de Carrasco y que sumó un desembolso de u$s 75 millones por parte del gobierno de Tabaré Vázquez en infraestructura vial. En su discurso, Eurnekian describió al evento de inauguración como "el momento mágico en que el autor exhibe con orgullo su obra", al tiempo que, más pragmático, recordó que el proceso que concluyó ayer comenzó "hace sólo cinco años", a través de "un cristalino proceso licitatorio".

Según el que hoy es uno de los hombres fuertes de la Argentina, el diseño de la estación aérea es "una forma de expresar la personalidad de este Uruguay tan querido y tan respetado no sólo por los argentinos, sino por todas las nacionales del mundo". Y trajo a colación la parábola sobre los tres hombres que golpeaban una roca (uno decía que picaba una piedra, otro que tallaba un peldaño, mientras que el tercero explicó: "Estoy construyendo una catedral"). "Queríamos construir una catedral que representara la personalidad del Uruguay", remató. Al tiempo que recordó: "Cuántas veces Uruguay ha amparado a compatriotas en distintas circunstancias históricas". "Qué tremendo desafío, demostrar en una obra tanto cariño, tanta admiración y tanto respeto".

En lo que parecía marcar un contraste con la experiencia argentina, el dueño de Aeropuertos Argentina 2000, destacó: "Qué gran país aquél cuyo gobierno es capaz de continuar con obras iniciadas por uno anterior de signo distinto. Qué fácil, sencillo y agradable nos ha resultado trabajar con cada gobierno".

Como buscando reforzar esa imagen, el acto se completó con Tabaré invitando a Batlle al escenario y pidiéndole que cortara él la cinta de inauguración. No contento con ello, también se negó a recibir el primer pedazo de la cinta cortada, que quedó en el bolsillo del ex presidente.

Minutos después de la ceremonia, la pregunta parecía ineludible:

-Cuando hacía hincapié en la continuidad de las obras pese a los cambios de gobierno en Uruguay, ¿marcaba quizá un contraste con lo que sucede en la Argentina?

"No, simplemente decía las circunstancias que se dieron en Uruguay. Hay ciertos tipos de privatizaciones, y los aeropuertos es una de ellas, que tienen algo controvertido en todos los países. Desde hace cuatro o cinco años cambió mucho. Pero hace algunos años, privatizar los aeropuertos parecía privatizar algo que tenía que ver con la defensa nacional. Y no hay tal cosa, lo que hacemos en los aeropuertos es sencillamente ser buenos y eficientes administradores, mantenerlo en condiciones.

-¿Entonces no le pareció extraordinario que hubiera una continuidad?

No, acá se discutió como en la Argentina el tema, cuando se realizaron las elecciones y se pensó que vendría un gobierno de otro signo político.

-¿Cuál es el plan de negocios de la empresa?

La tasa de Uruguay es mucho más alta que la argentina y es comprensible y lógico que exijan más (en la Argentina cuesta u$s 18 y en Uruguay, u$s 31).

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