Editorial:El sencillo oficio de hablar de seguridad

En la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante, los ediles de todos los partidos y, en especial, los díscolos de lo que supo ser el Frente para la Victoria, debatieron durante cerca de dos horas sobre políticas de seguridad.
Desde sus bancas, creyendo que esa discusión es lo que esperan de ellos sus votantes, hablaron de acciones realizadas, de fracasos, de presuntos éxitos, de cuentas pendientes, de dinero que ya no se recauda, y que tampoco se recibe desde los despachos oficiales.

Además, el concejal Pablo Tonini (ex oficialista local, oficialista provincial y nacional), que parece que desde hace un par de meses perdió el diálogo con la intendenta Graciela Rosso, aprovechó el espacio deliberativo para responder a declaraciones de la jefa comunal por su propuesta de instalar cámaras de monitoreo en ciertos puntos céntricos de la ciudad.

Por supuesto que durante las dos horas de exposiciones nadie se hizo cargo de los errores y la falta de soluciones. Todos miraron la falencia en el terreno ajeno.

En concreto, lo único que derivó de ese extenso debate fue el envío a comisión del proyecto para la creación de un sistema comunitario de alarmas; la votación de una resolución mediante la cual el cuerpo adhiere a declarar una emergencia en materia de seguridad en la provincia de Buenos Aires (por pedido de los vecinos de San Isidro) y la convocatoria a una reunión a puertas cerradas entre autoridades políticas y policiales. Mucho ruido y pocas nueces.

Pero nadie le dirá a los concejales lujanenses que no están en sintonía con la actitud que adopta el gobierno bonaerense ante el mismo problema. El gobernador Daniel Scioli, esta semana –en declaraciones que difundió su Ministerio de Interior- respondió lo mismo que al cumplir un par de meses de su asunción: “Estamos trabajando en el tema; ésa es mi responsabilidad”.

“No hay ningún proyecto que por sí solo resuelva este problema. Ya lo dije mil veces, no hay ningún proyecto que resuelva esto. Esto es un abordaje integral desde el trabajo, la educación, del espacio público. Lo he dicho esta mañana y lo volví a decir recién”, dijo el gobernador.

“Tiene que ver con articular políticas de seguridad, de justicia, de educación, de inclusión, de trabajo, de espacio público, la lucha contra la droga; esto es. Y cuando se plantean reclamos nosotros los escuchamos como corresponde”, se explayó Scioli. Una vez más, ante un tema candente, el mandatario hizo alarde de su capacidad para decir sin decir nada.

Aquellos vecinos que en Luján, en San Isidro o en cualquier punto de la provincia de Buenos Aires están reclamando acciones, medidas concretas y no delirios oportunistas (como bajar la inimputabilidad a 14 años) siguen esperando reacciones serias por parte de sus autoridades. Los vecinos no esperan leer declaraciones sobre seguridad en los medios. Esperan sentirse seguros en sus casas, algo que los políticos simulan no entender.

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