Editorial: Décadas de espera

Se consiguieron los recursos –al menos la promesa firmes de girarlos- y el gobierno local confeccionó las licitaciones para la construcción de una importante cantidad de cuadras de asfalto.
Polémicas al margen, la obra se realizaría en los próximos meses y más allá de quién saque rédito económico y político, el partido de Luján tendrá un avance en su infraestructura.

Lo mismo se puede indicar acerca de las obras en la Basílica, la plaza Belgrano y sus alrededores. Gestiones eclesiásticas mediante, se accedió a esos millones de pesos necesarios y poco importa que la anterior gestión, la actual o la futura se saquen la foto del corte de cintas. El beneficio es para la comunidad y, en este caso, para los miles y miles de turistas que llegan cada semana.

Sin mezquindades, entonces, es hora de lograr esos objetivos que llevan décadas postergados. De dejar de mencionar cuestiones urgentes como proyectos que "en lo inminente se estarán licitando".

Por ejemplo, sería tiempo se definir un proyecto detallado que permita mejorar la zona ribereña, abandonada en extremo, tal como reflejó este medio en diferentes notas. Después de aquel intento cuasi pirata de privatizar toda la zona turística por 99 años, la gestión de Miguel Prince se cerró a cualquier alternativa. Pasaron sus 12 años de mandato y los mismos de siempre siguieron haciendo los mismos negocios de siempre.

Desde que asumió, la administración de Graciela Rosso asegura "estar estudiando" la zona para elaborar pliegos de licitación que serían de convocatoria nacional. Pero el estudio se prolonga y aquellos que hacían negocios siguen siendo los mismos, pagando migajas a cambio de cada explotación comercial.

Similar es el panorama alrededor de la terminal de ómnibus, donde la excusa eterna es un juicio por desalojo de algunos de los concesionarios de las unidades comerciales. "En breve estaremos en condiciones de llamar a licitación", decía la anterior gestión y dice la gestión actual. ¿Se pasará de la constante promesa a la realidad?

No menos urgente es la reapertura de los registros para acceder a un servicio básico como la red de cloacas. Hace años que se tienen carencias para ampliar la red actual y hace años también que se asegura que llegará la solución. Pero lo cierto es que hoy, más allá de un puñado de beneficiados indirectos por la llegada de alguna explotación puntual como puede ser el caso de "WaltMart", los lujanenses no pueden aspirar a construir su hogar y conectarlo a una red cloacal.

Hay un dato que no es menor y que le da sustento al reclamo: hace muchos años que las administraciones municipales transitan en total sintonía con los gobiernos provincial y nacional, desde donde pueden surgir importantes fuentes de financiación. ¿Qué están esperando? ¿O hay que pensar en ineficiencia para la planificación de estos proyectos?

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