Editorial: El camino de la transparencia

Es un valor que cuesta construir. Y que es extraño que lo destaquen aquellos que por razones políticas o ideológicas se posicionan en una vereda contraria.
Pero Graciela Rosso, hasta hace pocas semanas, era descrita por propios y extraños como una persona honesta. Así la definieron referentes de la oposición, incluso en momentos en que se peleaban por conseguir el voto de los vecinos.

¿Hubo algún cambio, alguna acción de último momento que horade esa calificación? Para los opositores, sin duda.

La situación que se fogonea desde los bloques opositores y abre interrogantes sobre los manejos administrativos de la actual administración, se inició con el desembarco en la Casa Municipal de Adolfo "Fito" Sigwald en la Secretaría de Obras y Servicios Públicos de la comuna. El funcionario llegó con la presunta "chapa" de tener contacto directo y fluido con el Ministerio de Planificación Federal, a cargo aún de Julio De Vido.

No había secretos respecto de lo que se buscaba: conseguir financiación rápida para obras postergadas en el partido. Lo cierto es que, gracias a esos contactos o no, se terminaron algunas de esas obras, como la repavimentación de un tramo de la ruta provincial 192 o el camino a Carlos Keen.

Pero se acercó la campaña electoral y el ritmo de obra debía acelerarse. Fue así como se articularon las herramientas para licitar la pavimentación de un importante número de cuadras.

Entre ellas, apareció la licitación 5/2009. Correspondía a la ejecución de 70 cuadras de pavimento asfáltico en sitios a determinar por el Departamento Ejecutivo.

La Cooperativa Eléctrica de Luján ofertó mejor que las otras cuatro empresas interesadas. Estimó que esa obra se podía realizar con un presupuesto de 5.738.796,97 pesos y la segunda oferta, de una empresa llamada VIANI, ascendió a 10.369.153,99 pesos. Nada menos que 4.630.367,02 pesos de diferencia.

Lo cierto es que, objeciones técnicas municipales mediante, la obra quedó en manos de esta firma extranjera, de la que sólo pueden rastrearse un par de antecedentes.

¿Qué tan grave serían los errores en la oferta de la Cooperativa para justificar un gasto excedido en más de 4 millones y medio de pesos respecto de su cálculo? Y no sólo eso: ¿tan irremediables eran esas falencias como para priorizar una oferta millonariamente más cara y que además no dará trabajo ni recursos para una entidad cooperativa local?

En una solicitada que publicó la Cooperativa en la edición pasada de este medio, ofrece datos para responder a estas últimas preguntas. O, en todo caso, para que se mantengan firmes las dudas sobre la transparencia en la adjudicación de esas 70 cuadras.

Por diferencias entre el gobierno local y la Cooperativa, y por razones que sólo la intendenta puede conocer, se gastan 4 millones y medio de pesos más en una obra de pavimentación que ya está en marcha. El acuerdo se selló, VIANI recibirá los pagos por la tarea y, tal vez, sólo tal vez, por eso, hay funcionarios que ya comienzan a despedirse de la función pública local. Desde la Casa Municipal dicen que terminaron su ciclo.

Con todo, hay un dato que atenúa las críticas, al menos aquellas que por este tema se originan en el seno del princismo: no es serio escuchar a los delfines de Miguel Prince hablar de transparencia, de honestidad e incluso de defensa de las empresas locales, cuando fueron los responsables, por ejemplo, de que empresas ligadas a funcionarios municipales agredieran como se les antojaba al medio ambiente, en pos de incrementar sus ganancias. O cuando estuvieron a punto de entregar con moñito incluido toda la explotación de la zona turística por cien años a una empresa de desconocidos intereses.

No menos cierto que hoy, aquellos que calificaban a la intendenta de honesta y acceden a los datos de esta licitación por obra de pavimento, empiezan a guardar silencio.

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