Editorial: Blanco no es lo mismo que transparente

El gobierno nacional y sus satélites están dispuestos a todo para sostener el poder que supieron conseguir. Y las elecciones, tal como dijo la presidenta de la Nación en aquel sincericidio, "son un escollo" inevitable.
Por eso la estructura estatal, con sus prebendas y regalos está a disposición de los candidatos oficiales; por eso se apela a la vergonzosa estrategia de las candidaturas falsas o "testimoniales"; y por eso no debe sorprendernos que sigan apareciendo artilugios para ganar votos.

Un juez electoral que se llama Manuel y paradójicamente se apellida Blanco, está realizando una tarea judicial a pedir de boca de las autoridades-candidatos nacionales. ¿Casualidad o mañosa sintonía con los deseos del oficialismo?

Primero aceptó con su firma las candidaturas "testimoniales" de las listas kirchneristas; esas postulaciones de personas en funciones, que se ofrecen al electorado para cargos que no tienen voluntad de asumir.

Es el mismo juez que avaló la candidatura del santacruceño Néstor Kirchner para una diputación de la provincia de Buenos Aires. Lejos quedó aquello de defender y reclamar por los problemas de la tierra que se conoce.

El juez Blanco, días después de darle el okey a las candidaturas fantoches del oficialismo, objetó varias candidaturas de mujeres que integran la lista de Unión-PRO. En ese caso, que según los sondeos es la opción que compite palmo a palmo con los postulantes oficialistas, don Blanco se puso puntilloso y dijo que esas candidatas no serían habilitadas si no presentaban facturas de servicios, tickets de comercios o elementos que prueben un domicilio acorde con su postulación.

Pero Blanco ha tenido mucho trabajo en estos días. Tal vez cansado del trajín, no se dio cuenta de su acción y firmó la habilitación para que Luis Abelardo Patti sea candidato a diputado a pesar de estar detenido, acusado de crímenes de lesa humanidad.

Sintético repaso de la historia reciente: Patti fue candidato a diputado, logró una banca y los votos del oficialismo apoyados en sólidos argumentos de defensa de los Derechos Humanos bloquearon esa posibilidad. Sin fueros, fue a parar a la cárcel, hasta estos días.

¿Por qué ahora Blanco lo habilita para ser candidato, cuando se supone que si fuese elegido volvería a recorrer el camino descrito de la anulación de su asunción?

No es necesario pensar demasiado. Aunque cueste aceptarlo, a la figura de Patti miles y miles de argentinos la asocian –electoralmente- con la seguridad. Y ese es uno de los ejes de campaña de la lista que encabeza Francisco De Narváez. Con Patti en carrera electoral, es muy probable que se disperse el voto hacia la propuesta de Unión-PRO y el kirchnerismo logre un poco más de aire en una contienda que se esboza reñida.

Que por estas horas Néstor Kirchner salga a decir que "la habilitación de la candidatura de Luis Patti es una barbaridad", es un dato menor. Sólo sirve para llenar páginas de información. Por todos los servicios prestados, Kirchner debe estar muy contento con las resoluciones del juez Blanco.

Por todos los servicios prestados, Kirchner debe estar muy contento con las resoluciones del juez Blanco.

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