EDITORIAL: Agujeros negros

Cuando en la primera década del siglo XX Albert Einstein publicó la teoría de la relatividad, muy pocos pudieron visualizar el gran impacto que esta teoría podría tener en la física y en el entendimiento de los fenómenos estelares.
Los agujeros negros, vistos desde la perspectiva que nos brinda la teoría de la relatividad y de las teorías que de ella se derivaron, nos muestran una inquietante visión de un universo que día a día nos sorprende más, pues allí dentro ni la física ni las matemáticas que conocemos (o que estamos conociendo) se cumplen.

Recurro a estas definiciones para poder explicar lo que pasa en la provincia de Santa Fe con su abultado déficit. Algo preocupante para una provincia que sobrevivió a 24 años de peronismo con un endeudamiento insignificante y con superávit fiscal pocas veces visto.

Jorge Obeid entregó una provincia con casi $500 millones de libre disponibilidad y una deuda provincial de 1.000 millones, diez veces menor a la que ostenta Córdoba, la provincia a comparar.

Hermes Binner recibió un Estado austero y mezquino a la hora de reconocer gastos y viáticos para funcionarios.

No hubo aumentos de impuestos y se hicieron obras de acuerdo a lo previsto en el presupuesto anual. Al final de la gestión se auditaron los fondos dejados para abonar las obras, el fondo anticíclico y de libre disponibilidad.

Sólo pasaron 20 meses y la provincia vive unos de sus peores momentos económicos con serias amenazas de no poder cumplir con sus obligaciones. ¿Qué pasó? Algunos hablan de un agujero negro que habría absorbido casi 3.000 millones de pesos. No hay información oficial para dar respuestas pero desde esta columna vamos a tratar de explicar cómo surge esa cifra que en algún momento deberemos pagar todos los santafesinos.

Vinieron los nuevos tiempos y con ellos muchos rosarinos a ocupar cargos de control y gestión. Con ellos, una nueva masa salarial política que se elevó hasta un 100% y que amplió la rigidez del gasto público. También se aplicó una política de libertad en los gastos de funcionarios, que llegaron sorprender a la sociedad santafesina: los lunes, remis desde Rosario para traerlos y los viernes para llevarlos a casa. Una habitación de hotel para cada uno y ocupadas el fin de semana para que no se la cambien. Blackberry para todo el mundo y privilegios desmedidos. En Rosario los funcionarios gozaban de un viático de $1.200 por mes para nafta o remis. Algo nunca antes visto en la admintración pública: pagar para que se trasladen a su trabajo en la misma ciudad. Ahora, por suerte, esto fue suspendido por los desfasajes numéricos.

Durante la gestión Binner, la provincia aumentó sus "gastos corrientes" en un 44 % cuando su aumento tributario sólo fue del 26%. Aumentaron los gastos en bienes y servicios. En 2008 tuvieron una mayor recaudación a lo previsto en el presupuesto de 16.500 millones, de casi 900 millones. No obstante este importante dato, la provincia terminó con un déficit de 500 millones, amortiguado con la utilización de los fondos dejados por la gestión anterior. Otro dato a tener en cuenta es que en el 2008, el presupuesto para Obras Públicas era de 1.327 millones de pesos y sólo se ejecutó el 60%, $ 790 millones. Quedaron 520 millones sin concretarse. En el 2009 el presupuesto en obras es de $1.700 millones y hasta ahora sólo se ejecutó el 25%, faltan realizarse 1.300 millones. A todo esto hay que sumarle que se han absorbido 200 millones del fondo sojero destinado a obras.

Cuando uno quiere asociar la gestión socialista con alguna obra, rápidamente piensa en los hospitales, puntualmente los de Reconquista, Santa Fe, etc. Pero hasta ahora sólo son maquetas. No hay nada avanzado. Entonces uno se pregunta, ¿a dónde fue a parar tanta plata, dónde está? La sensación es que no hay nada relevante que justifique tremenda cifra. Simplemente se malgastó.

La provincia en su página web estima un déficit de casi 1.000 millones para fin de año, aunque el propio ministro Ángel Sciara lo estimó en 1.200 millones. Seguramente los planteos salariales pueden incrementar estos guarismos, más allá que hoy no hay intenciones de otorgar aumentos.

Con la actual situación financiera, con la decisión de emitir bonos para pagar las deudas de los policías y bancarios transferidos, la posibilidad de copiar a Córdoba generando un bono especial para hacer obras y la firme decisión de tomar créditos internacionales a largo plazo, el panorama para la provincia es preocupante porque se repite la receta aplicada por el tanden Sciara-Fernández en Rosario, con el final conocido por todos. La metodología aplicada por los ministros de Reutemann y Obeid dieron resultados satisfactorios. Sería bueno que se copien las cosas buenas, o simplemente se ponga en práctica la ley del almacenero o la economía familiar: "No gastar más de lo que entra".

Hasta la próxima.

Fuente: SM

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