Ediles del interior piden que anulen el tope salarial

Aseguran que los vecinos piden contención social, pero que con una dieta de $ 2.500 no les alcanza para dar respuestas inmediatas. Resaltaron que su rol se ha desvirtuado por las necesidades de la gente y que no pueden esperar a que se abra un expediente.
Un grupo de concejales del interior planteó ayer la eliminación del tope salarial de $ 2.500 fijado en el Pacto Social como dieta de los ediles. Además reclamó que se revalorice el trabajo territorial y político de cada dirigente, porque se sienten marginados.

En una entrevista con LA GACETA, seis concejales de distintas ciudades del interior describieron una cruda realidad en la que sus vecinos reclaman alguna ayuda social y que deben atenderla sin demoras. Sin embargo, advirtieron que no cuentan con fondos para atender esas necesidades. Por esa razón explicaron que en muchos casos deben sacar dinero de su propio bolsillo para resolver una urgencia vecinal, pero que no les alcanza para cubrir todo lo que quisieran.

“En el interior, cada vez que un vecino necesita una ayuda, somos la primera barrera de contención social”, afirmó el concejal de Banda del Río Salí , Raúl Silva Soria (PJ). La queja surgió porque aseguraron que no pueden dar respuestas con un ingreso de $ 2.500 por mes. “Lo que ocurre en Simoca (donde la gente busca a los concejales para pedir alguna ayuda económica), nos pasa a todos. Sabemos que no es nuestra función, pero la realidad ha llevado a situaciones en que debemos resolver problemas urgentes de los vecinos”, explicó el concejal de Bella Vista Marcelo Santillán (PJ). En el mismo sentido, el edil de Aguilares José Sosa (Partido de los Trabajadores) resaltó que se ha desvirtuado el rol del concejal. “Ahora hay que dar respuestas, porque la gente no entiende cuando le decimos que no estamos para eso”, señaló.

El concejal de Famaillá Jesús Salim (La hora de los pueblos) insistió en que si alguien necesita una chapa no puede esperar a que se abra un expediente. “La urgencia nos obliga a dar una respuesta inmediata”, dijo.

Salim remarcó que durante la sesión de la Legislatura en la que se aprobó el Pacto Social había delegados comunales que aplaudían por obsecuencia. Además resaltó que muchos de ellos llegaron al cargo con menor cantidad de votos que los concejales, pero que, a diferencia de los ediles, no tienen ningún tope salarial.

Quieren dialogar

“No hacemos terrorismo, sólo queremos plantear una realidad. Por eso hemos pedido una audiencia al ministro del Interior (Osvaldo Jaldo) y ahora queremos hablar con el gobernador, José Alperovich”, resaltó Silva Soria.

Santillán, por su parte, remarcó que no pretenden enfrentarse con nadie, pero sí sentar una firme posición. Desde Banda del Río Salí, Sebastián Luna (UCR) pidió consideración hacia los ediles. “La idea no es comparar los sueldos de uno y otro, pero sí pedimos respeto porque también fuimos elegidos por el voto de la gente”, indicó.

El resto de los ediles enrolados en el PJ también resaltó que aportaron votos para el Gobierno, para los intendentes, para los diputados, pero que hoy están relegados. “La Liga de Concejales del Interior” no se formó para pedir un aumento de sueldo -dijeron-, pero sí es un tema para debatir como también está el rol institucional del Concejo.

“En el interior, somos la cara visible. Somos los primeros a los que la gente recurre cuando necesita algo”, destacó Ramón Carrizo (PJ), de Bella Vista. Los ediles mostraron planillas en las que aparecen funcionarios municipales que cobran más que los ediles. “El Pacto Social es una herramienta importante, pero se debe reconsiderar el rol del concejal”, puntualizó Santillán.

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