Un edén por 33 millones de dólares

El pueblo de Linkenholt, de 21 casas, fue puesto a la venta por esa cifra, con excepción de la iglesia
LINKENHOLT.- Este lugar es como la imagen que uno se hace de Inglaterra por las películas. Colinas verdes salpicadas de ovejas, campesinos que atraviesan los campos a pie, pintorescas casitas que rodean una antigua iglesia y vecinos de toda la vida que reciben a los extraños con calidez. Por alrededor de 23 millones de libras (casi 33 millones de dólares), Linkenholt, 120 kilómetros al sudoeste de Londres, puede ser suyo.

Las 21 casas del pueblo, la gran casa solariega (una antigua mansión señorial), la cancha de cricket y el pabellón que la acompaña: todo forma parte de una propiedad que también incluye 607 hectáreas de tierra cultivable y 172 de bosques. La localidad completa se encuentra en venta, con excepción de la iglesia de St. Peter, que data del siglo XII. "Eso -dijo el agente inmobiliario Tim Sherston- es propiedad de Dios."

La familia Dudley, que adquirió la casa solariega en la década de 1920, era dueña de todas las tierras. En las casitas vivían personas como los Smith, que cosechaban trigo, avena y cebada, y cuidaban la huerta, las vacas y las ovejas.

Hoy en día, la estructura sigue siendo más o menos la misma. El pueblo entero es propiedad del mismo dueño, que alquila las casas a sus habitantes. Los alquileres van de 830 hasta 7000 dólares por mes, contó Sherston, que agregó que todos los contratos fueron renovados por al menos dos años más.

Los nuevos propietarios tendrán la opción de mudarse a la casa solariega, aunque no podrán convertirse realmente en señores del solar, que no tiene un título nobiliario propio.

Esta no es la primera vez que el solar está en venta. En 1629, fue comprado por 2000 libras y vendido en 12.000 libras 60 años después. La propiedad permaneció en manos de la misma familia hasta principios del siglo XIX. Luego pasó a la familia Dudley, y en la década de 1960, Herbert Blagrave tomó posesión de Linkenholt. Al morir sin dejar herederos, pasó a formar parte de su fondo de beneficencia.

Sherston dijo que ese fondo está intentando diversificar sus intereses y que, por lo tanto, decidió vender el pueblo. A pesar de la crisis económica, Sherston asegura que Linkenholt resulta igualmente atractivo a los potenciales compradores por sus inusuales características. "Realmente no hay nada que se le pueda comparar en el mercado", destaca.

Una localidad entera a la venta "es algo sumamente inusual, en especial en el sur de Inglaterra", afirmó Sherston.

Los casi 40 vecinos, muchos de los cuales pasaron allí toda su vida, esperan que el nuevo propietario conserve intacta la localidad y resista el impulso de parcelar el terreno.

"Este es el Jardín del Edén", dijo Alan Smith, de 84 años, que llegó aquí en 1948 para trabajar en la granja y se instaló en el lugar, donde conoció a su esposa, Betty, en un baile.

"Yo no quiero nada más. No me falta nada", señaló Betty, que cuida de la iglesia. "Acá somos felices."

Uno de los principales atractivos del lugar es su fama de ser un excelente coto de caza de faisanes. Y una de las carencias, un bar, ya que el que funcionaba en Linkenholt cerró hace unos años. Quienes quieran un trago pueden caminar hasta una de las aldeas cercanas

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