Ecos del acto que al final no fue

Ecos del acto que al final no fue
Aníbal Fernández y Hugo Moyano insistieron en denunciar una maniobra de desestabilización, pero destacaron la decisión de la Presidenta de pedir que la movilización no se hiciera. Otra vez salieron a la luz las diferencias entre los Gordos y el camionero.
La convocatoria al acto de la CGT en apoyo al Gobierno no duró siquiera un día, pero todavía da que hablar. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, dijo ayer "sentir alegría" por el gesto de Cristina Fernández de Kirchner de dejar la manifestación para otro momento y también el propio líder de la central sindical, Hugo Moyano, ponderó la decisión de la Presidenta. Otro tanto hizo el titular del Gremio de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, aunque por lo demás coincidió poco y nada con el camionero, a quien enfrenta en la interna cegetista junto al resto de los Gordos. El secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, por caso, salió también a criticar a "la zurda" por sus reclamos de apertura gremial. Moyano, en cambio, buscó contrarrestar las expresiones en ese sentido y afirmó que en el ámbito sindical "sabemos convivir con todos los sectores", además de destacar la buena relación que tiene con su par de la CTA, Hugo Yasky.

Si bien resaltaron la actitud de la Presidenta, ni Fernández ni Moyano dejaron de denunciar la existencia de una maniobra de desestabilización. El jefe de Gabinete dijo que hay "manifestaciones manejadas" e insistió en que "hay algunos medios de comunicación, que a través de sus canales de televisión sacan notas permanentemente en contra del Gobierno".

"Uno prende el televisor en algún canal de cable de noticias, es todo negativo, absolutamente todo negativo. Algo están tratando de crear", coincidió Moyano, quien dijo percibir una presunta maniobra desestabilizadora de la que excluyó a Eduardo Duhalde. "Si se la escucha a la señora Carrió, está todos los días diciendo que se termina la Argentina. Si tenemos en cuenta todo ese tipo de cosas, todo eso no se dice por casualidad", prosiguió el camionero. También habló de lo "que se viene haciendo desde la Sociedad Rural, los 30 y pico días de paro, las rutas, los mensajes agresivos que mencionan evidentemente el intento de crear un clima de descontento total, que nosotros lo vamos a demostrar en la cancha de Vélez (por el acto del Día del Camionero previsto para el 15 de diciembre) que no existe entre los trabajadores".

Lescano consideró que Fernández de Kirchner "fue prudente" al pedir la suspensión de la convocatoria de la CGT en respaldo al Gobierno y discrepó en lo demás. El lucifuercista sostuvo que "no existen las amenazas" al sistema institucional y apuntó que lo que hay son "reacciones" a diferentes iniciativas del Gobierno. Entre ellas, citó la Ley de Medios, que –acotó– tuvo "repercusiones en todo el mundo".

Lescano forma parte de los Gordos de la CGT que no ven con buenos ojos la gestión de Moyano al frente de la central sindical. En el marco de su enfrentamiento con el camionero no avalaban la convocatoria al acto, a la que se sumó Luis D’Elía.

El titular de Luz y Fuerza también marcó la distancia que lo separa de Moyano al refrendar las afirmaciones sobre "esa zurda loca que manejan desde afuera" que –en alusión a la CTA– realizó el adjunto de la CGT, el metalúrgico Juan Belén. Después de que Belén dijera semejante cosa, desde la central sindical trataron de bajar la confrontación entre los gremios peronistas y de izquierda.

En esa línea, el propio Moyano le hizo un guiño a Yasky. "Todavía me debe un asado que nos jugamos por Boca e Independiente y se lo gané", bromeó el jefe de la CGT. Después explicó que "tenemos diferencias de apreciación, tenemos diferencias de enfoque, pero lo que hace cada uno, lo hace en función de lo que representa, que son los trabajadores" y completó: "No hay animosidad, sabemos convivir con todos los sectores, que de alguna manera a lo mejor no piensan como uno".

"Para algunos, con D’Elía somos el eje del mal", ironizó también el camionero, a propósito de la visita a la CGT que realizó el dirigente social para acompañar la convocatoria al acto en apoyo al Gobierno. Moyano aclaró en ese contexto que "no es una alianza" lo que los une.

Sus declaraciones contrastaron con las de Lescano, quien se preguntó "¿Qué está haciendo la zurda hoy?" para responderse a sí mismo: "Está aprovechando lo que no pudo hacer en sus mejores momentos porque el movimiento obrero con sentido peronista no lo permitió y aquellos que no son peronistas tampoco le permitieron meterse con el sistema. Y ahora quieren hacerlo porque el Gobierno es tolerante con ellos".

"Acá hay demasiados sindicatos. Ya la libertad sindical ha pasado todos los límites. Para cualquiera hay sindicatos, nacen sindicatos todos los días", se quejó, además, Lescano, quien cumplió 40 años al frente de Luz y Fuerza y remató: "Me pone mal porque estamos yendo para un lado que no corresponde".

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