"Los economistas no están preparados para hacer pronósticos".

Así lo expresó el especialista que vino a disertar a la provincia en el marco del Congreso de Hidrógeno. El periodista fue invitado por el Espacio Justicialista y la Fundación Tercer Milenio. Aseguró que no se esperan cambios fuertes en el dólar después de las elecciones.
Invitado por el Espacio Justicialista y la Fundación Tercer Milenio, ayer disertó en nuestra provincia el economista Alfredo Zaiat en la sala de vicegobernadores de la Legislatura provincial

Alfredo Zaiat es licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires. Desde 1987 trabaja en Página/12 y desde 1997 ocupa el cargo de la jefe de la Sección Economía y del suplemento económico Cash de ese diario. En radio conduce el programa "Cheque en blanco", que emite FM Rock & Pop. Además es el conductor del programa de TV por cable "Espejados".

Zaiat fue investigador en el Centro de Estudios de Economía Internacional del Instituto de Investigaciones Económicas, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

En diálogo con Diario El Zonda abordó parte de los conceptos que dio en su charla, relacionados con la crisis, la economía y la perspectiva para el crecimiento de las energías renovables.

Según las proyecciones de especialistas, el impacto de la crisis real se sentirá en el segundo semestre, ¿usted opina lo mismo?

Yo tengo una posición muy firme tomada desde hace tiempo. Para mí los economistas no están preparados para hacer pronósticos, sino que están preparados para entender los procesos pasados, para poder entender lo que está ocurriendo en la actualidad y no para hacer pronósticos. La experiencia en la Argentina, y registrada a nivel internacional, muestra que los pronósticos han sido en la mayoría de los casos fallidos. Los economistas locales son más bien existencialistas en el error que en los pronósticos.

Lo que uno puede ver a nivel local es que se ha vivido un último trimestre de 2008 y el primero de este año, que fue bastante malo. Los indicadores que se están viendo es que en algunos sectores la crisis ha llegado a su piso, por ejemplo en el rubro automotriz, la construcción, servicios, entre otros. Si nosotros comparamos los mismos meses de 2008 con los de este año, por supuesto que van a ser negativos, pero la tendencia de abril y mayo muestra una desaceleración de las caídas.

Es por eso que frente a aquellos que dicen que lo peor no se vio, yo ahí pongo un síntoma de interrogación por dos razones. Primero porque los que hicieron los pronósticos siempre se equivocaron y segundo porque los datos de la realidad no reflejan esa proyección.

¿El dólar va a seguir

subiendo?

Si el Estado sigue interviniendo, es muy posible que se mantengan los escenarios que se han venido dando en los meses de abril y mayo y también de lo que llevamos transitado en junio. Por los datos que hoy tenemos y sabiendo las reservas que hoy tiene el Banco Central, podemos decir que el dólar se va a mantener en los niveles actuales.

Las elecciones del 28 de junio, ¿son una bisagra? De acuerdo al resultado, ¿qué escenario puede darse?

Yo creo que no van a tener un impacto muy importante en la economía, teniendo en cuenta la tendencia que están marcando las encuestas a favor del oficialismo. Si las encuestas son ciertas y confirman lo que están vaticinando, no creo que haya cambios importantes.

El sendero que uno puede prever es el actual. Un Estado interviniendo fuertemente para paliar los impactos de la crisis internacional por el lado del empleo y la producción.

Entonces me parece que el escenario más probable es la continuidad de este sendero. Además con los datos reales no veo, como dicen algunos economistas, la posibilidad de que se materialice una fuerte devaluación del dólar, no se espera un ajuste fuerte del tipo de cambio y esto es un síntoma claro de que no se esperan cambios fuertes después del 28 de junio.

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