Las economías regionales aún siguen esperando un anuncio

Coninagro y CRA coinciden en que la Nación todavía no fija su atención en el agro “extra pampa húmeda”.
El anuncio presidencial del jueves pasado, con un aporte gubernamental de $1.700 millones para los productores agropecuarios, sin discriminar por zonas, y un descenso de las retenciones para el trigo y el maíz, dejó “en veremos” los reiterados reclamos de los sectores agrarios del interior del país.

Si bien algunos ven con buenos ojos la idea de apoyar al alicaído sector, muchos coinciden en que son necesarias medidas de fondo, para evitar coletazos críticos como el de ahora.

Según Néstor Roulet, vicepresidente 1º de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), “es necesario tener en cuenta a todas las economías regionales”, apuntando a que el Estado tenga una visión global del asunto.

“Una política agropecuaria no se puede aplicar con medidas coyunturales”, dijo el ruralista y reafirmó la idea de la Mesa de Enlace de que hay que “sentarse a idear un plan integral” para todo el país.

Consultado por Ciudadano, sobre la baja en las retenciones de trigo y maíz, Roulet coincidió con su colega Mario Llambías, quien dijo a medios nacionales que las medidas “no incidirán en la productividad”.

“Que se baje un impuesto es bienvenido”, dijo Roulet, pero agregó que el problema mayor lo constituyen “las distorsiones del mercado”, es decir, “la falta de rentabilidad”.

Por otro lado, el mendocino Eduardo Sancho, flamante vicepresidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), dijo que las medidas de Cristina Fernández “no contemplaron a las economías regionales, habrá que ver si luego da detalles”.

De todos modos, Sancho confesó que, según algunos contactos, es posible que “haya un segundo paquete de medidas”, tal vez la próxima semana.

El representante de Fecovita entiende la premura de estas medidas adicionales. “La cuestión está grave para el ajo, el damasco, el durazno”, enumeró, e hizo coincidir la aparición de cada problema con la época de cosecha.

Así, en breve llegará el brete vitivinícola.

“Tenemos serios problemas de financiamiento, acompañados por una baja en el precio del vino”, explicó.

Para Sancho, los ajustes terminan perjudicando al productor.

Entre las alternativas propuestas, está la de un plan de financiamiento de capital de trabajo “para que las empresas puedan comprar y para que el productor pueda, por lo menos, mantener su precio”.

También hizo referencia al dólar, el cual “sigue muy bajo y eso nos perjudica mucho”, agregó.

Con respecto a la posible “especulación” denunciada por el Gobernador Jaque en el precio del vino, Eduardo Sancho indicó que con la solución del financiamiento, “enseguida nos daremos cuenta de quién especula”.

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