"En la economía de la yerba mate no se puede distribuir miseria"

Ocupa una de las direcciones del INYM en representación del gobierno correntino. En el conflicto con Misiones, aseguró que no buscan pelear con la vecina provincia pero que defenderán los intereses correntinos. Dijo que el Mercado Consignatario no va a funcionar sin
Desde hace un tiempo, la relación entre Corrientes y Misiones dista de ser la mejor en lo que se refiere a la producción e industrialización de la yerba mate. Las diferencias son tales que la vecina provincia busca, de variadas maneras, que la materia prima lograda en su territorio no pueda ser procesada dentro de nuestras fronteras o bien, que la hoja verde tenga un valor mayor al de comercialización, lo que los molineros correntinos no están dispuestos a pagar.

El primer paso de las asociaciones misioneras fue presionar a su gobierno para que se apruebe una legislación que impida que la materia prima salga de esa provincia. Así fue que la administración encabezada por Maurice Closs respaldó la polémica ley de "envasado en origen".

El problema es que la mitad de la yerba que industrializa Corrientes proviene de Misiones. En caso de implementarse esta ley, las dos grandes empresas de nuestra provincia (Las Marías y Cooperativa Liebigs, que comercializa Playadito) no tendrían materia prima suficiente para sus molinos.

La legislación fue cuestionada judicialmente y llegó hasta la Corte Suprema. El máximo órgano de la justicia argentina por ahora "congeló" la pretensión misionera.

Mientras, gobierno y asociaciones de la vecina provincia respaldaron la ley que permitiría la implementación del Mercado Consignatario de la Yerba Mate. El mismo busca que toda la materia prima producida sea comercializada por este organismo. Así se establecería que el precio abonado a los productores sea el "oficial", valor que está muy por encima de lo que hoy abonan los industriales, entre ellos los correntinos.

A pesar de las controversias, el representante del Gobierno de Corrientes ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate, Esteban Fridlmeier, aseguró que nunca tuvieron la intención de pelearse con Misiones.

"Sin embargo, cuando se pretenden implementar políticas que afectan los interés de los yerbateros de Corrientes no podemos ser indiferentes. Planteamos nuestra realidad y defendemos la coherencia, los puestos de trabajo y el crecimiento de la economía provincial. Nuestros productores e industriales merecen ser tenidos en cuenta", comentó.

Pero, entonces, ¿están peleados con Misiones?

Cuando los intereses de Corrientes se ven en riesgo por la política de Misiones, tenemos que hacer los planteos correspondientes ya sean políticos, administrativos o judiciales. Pero nunca fue nuestra intención confrontar.

¿La ley de "envasado en origen" quebró la relación de Corrientes con Misiones?

Fue el detonante. Esta es una ley distorsiva que nos llega a un siglo atrás. Con esta legislación se limita a la industria correntina de poder contar con materia prima necesaria para abastecer al mercado yerbatero. También pone en peligro los puestos de trabajo. Por suerte no se la reglamentó ni entró en vigencia.

¿El Mercado Consignatario también dividió a las provincias?

El Mercado Consignatario es la idea de algunos sectores de Misiones que están con problemas comerciales y que tienen la expectativa de que, a través del mismo, podrán resolverlos. Pero no es una garantía. Es que no está previsto su financiamiento y, sin dinero, no va a funcionar.

El último motivo de enojo en la norteña provincia fue una reunión realizada hace 10 días entre más de un centenar de productores misioneros y referentes de Yerbatera Nordeste (grupo Las Marías).

En dicho encuentro se concretaron acuerdos bajo el sistema de maquila en el que los molineros correntinos abonan, por la materia prima cosechada por los misioneros, con parte del producto industrializado.

De esta manera se logra un acuerdo directo entre productores e industriales por fuera del Mercado Consignatario (es decir, a un valor consensuado entre las partes) y se evitan una serie de impuestos que el Gobierno misionero pretende cobrar.

A muchos en Misiones tampoco les gustó el encuentro con Yerbatera Nordeste...

Esa reunión fue ordenada por la Secretaría de Comercio Interior. Yo participé como veedor del Ministerio de la Producción de Corrientes. El encuentro se desarrolló con mucha tranquilidad y en un clima ordenado. Si hubo quejas, éstas tienen carácter político, no económico empresarial.

Los productores dicen que el precio que les abonan los molineros no les alcanza para subsistir. Los industriales aseguran que trabajan con un margen mínimo de rentabilidad...

Esto no es nuevo, se da desde 2005 y es motivo constante de discusión. La ley yerbatera se sancionó cuando no había política de control de precio por parte del Estado nacional. Hoy es una prioridad y por eso el tope del precio en góndola no permite la recomposición de los costos. Este es un problema y es imprescindible el ajuste por algún lado. Lamentablemente el productor paga el pato de la boda. Nadie está de acuerdo pero... ¿cuál es la solución? Hay que compensar al productor para que nadie esté expuesto a la marginalidad y se deje de distribuir miseria en una economía regional de alto impacto social como es la yerba mate.

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