Economía se queda con la caja de los entes públicos y otorgará un Bonar 2016

En total, los vencimientos suman $ 7.360 millones. A entidades con la AFIP, Banco Nación, Lotería Nacional y PAMI les darán un nuevo bono a mayores plazos
La orden partió directamente desde la Casa Rosada: cuidar la caja a cómo de lugar es la máxima a la que deberá atenerse el ala económica del Gobierno de aquí al 28 de junio. Con la recaudación fiscal en baja, sin acceso a los mercados internacionales y con la presión de acelerar las obras ya anunciadas a 50 días de las elecciones no hay margen para despilfarro alguno. Por eso es que la estrategia oficial para el resto del año será refinanciar todos los vencimientos de deuda con otras dependencias del sector público. Según los datos oficiales de la Secretaría de Finanzas, este monto equivale a $ 7.360 millones (u$s 1.989 millones). Se trata de los pagos que, en teoría, debía realizar el Tesoro a entes tan diversos como la AFIP, Pami, Banco Nación, BICE, AySA y Lotería Nacional por los vencimientos de Letras entre abril y diciembre de este año.

Pero dicho desembolso, en la mayoría de los casos, no se producirá. En su lugar se les otorgarán nuevos bonos. El primer paso en este sentido (y el más significativo) ya se dio. Fue con la ahora todopoderosa ANSeS. Se le refinanciarán $ 8.450 millones que el organismo previsional tiene en Letras del Tesoro. A cambio se emitirá una nueva seríe de títulos públicos: el Bonar 2016. Un papel en pesos a siete años de plazo que ajusta por la tasa Badlar (interés de referencia por depósitos a plazo fijo de más de un millón de pesos que releva el BCRA) más un spread de 345 puntos básicos. Ello arroja al día de hoy una tasa en torno al 16%.

La intención del Gobierno es comenzar a postergar todos los pagos intrasector público, pero canjear las iliquidas letras por un bono que tenga mercado y cotización en las principales plazas bursátiles del país. Desde la óptica oficial, ello generaría un doble beneficio. Para el organismo que recibe el bono, porque se hace de un título más liquido. Y para el propio Tesoro Nacional que ante un escenario de asfixia fiscal podría gestionar la venta de dichos bonos para hacerse nuevamente de dinero fresco proveniente de otros entes del sector público.

La refinanciación de los pasivos que vencen este año con la ANSeS generó ayer cierta tensión en el seno del Gobierno luego que trascendiera la medida. En particular porque la apertura de este nuevo programa de emisión de deuda con el organismo no fue publicada aun en el Boletín Oficial, como debería haber ocurrido. Cabe aclarar que no se trata de letras que ya se emitieron, sino de la autorización para iniciar un programa a lo largo de todo el año para refinanciar vencimientos. Es que el Tesoro necesita un aval que pase por el Boletín Oficial para endeudarse por encima de lo estipulado en el Presupuesto.

En paralelo, fuentes oficiales del Ministerio de Economía desmintieron que en las últimas semanas el Gobierno haya iniciado en secreto una recompra de bonos. "No se realizó ningún rescate de bonos. No tenemos intenciones de hacerlo en el corto plazo tampoco. Y si se hace más adelante será mediante la reapertura de las licitaciones públicas que ya iniciamos el año pasado", aclaró la fuente.

A cinco meses de la estatización de las AFJP el manejo de los fondos de la ANSeS que realizó el Gobierno deja en claro las necesidades de caja por las que atraviesa la administración de Cristina Fernández de Kirchner. Sin el aporte de $ 1.000 millones mensuales que la eliminación de las Administradores generó el superávit fiscal primario prácticamente hoy sería nulo.

Además, la administración de los fondos del organismo que preside Amado Boudou dista de la trasparencia deseada. Aun no se conformó ninguno de los dos entes que debían controlar sus movimientos financieros: la Comisión Bicameral de Control y Consejo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Sistema Integrado Previsional Argentino.

Comentá la nota