La economía, con el puño y el lápiz de labio.

Por: Silvia Naishtat.

Expertos coinciden: aconsejan reinvertir en títulos argentinos, en pesos o en dólares.

En la imponente sede de la Cancillería mexicana, 500 mujeres convocadas por la CEPAL, entre ellas las principales expertas en economía política, trataron de indagar en los rincones más oscuros del nuevo escenario internacional. La argentina Lidia Heller remarcó: "Es un hito, nunca habíamos analizado de este modo el rumbo de la economía". Alguien nota la ausencia de economistas hombres. Fueron invitados, pero el único que aceptó fue Enrique Iglesias, que participó vía teleconferencia. Eso sí, nadie habló de la crisis como una oportunidad. "La crisis para la gente es un desastre", dijo Alicia Bárcena, titular de la CEPAL. "Es rebelde y no se deja dominar por la medicina tradicional, como la baja de la tasa de interés o la suba del gasto público", acotó Iglesias.

Gladys Acosta, de Unifem, puntualizó: "Hay un impacto de larga duración en la pobreza, en una región que había logrado sacar a 37 millones de personas de esa situación".

Rebeca Grynspan, de Naciones Unidas, propuso un sistema de seguridad social que incluya al sector informal. "Hay que blindar el gasto social y producir de otra manera. Si hasta ahora nos enfocamos en bienes de valor para la exportación, hay que ser eficientes y agregar valor también para el mercado interno. Es necesario más Estado y más mercado, y una reforma impositiva". Grynspan relató que en el sistema actual, los contribuyentes de clase media no reciben contraprestación del Estado, y se refugian en servicios privados. Se debe dar servicios también a ellos. Si no, nunca va a funcionar".

La argentina Corina Rodríguez puntualizó que predomina una lógica mercantilista en el diseño de las políticas públicas de protección social, ideadas con los parámetros de los 90. "De allí la debilidad de los logros", dijo. Natalia Gherardi, del Equipo de Justicia y Género, se detuvo en las relaciones clientelares: "Esas personas son titulares de derechos, que son exigibles y eso significa que hay que otorgarles poder a los excluidos".

A esa altura, muchas estaban extenuadas. "No hay nada que un buen rimel y un lápiz de labio no puedan hacer por vos", aconsejó sonriente Sonia Montaña, de la Cepal y motor del encuentro.

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