La economía norteamericana empezará a responder a fin de 2009

La economía norteamericana empezará a responder a fin de 2009
Por Rogelio Frigerio Economista. Director de Economía y Regiones

La evidencia histórica en EE.UU. muestra que todas las crisis del último siglo duraron entre 8 y 15 meses. En el segundo trimestre del año, la deflación de precios estaría resuelta. Un poco más tarde, los activos empezarían suavemente a recuperarse

La economía americana, como la de los principales países del mundo, muestra ya claros signos de recesión. El menor nivel de actividad fue, además, acompañado por una importante caída en el índice de precios. Es esperable que los resultados negativos en materia de nivel de actividad sigan surgiendo por varios meses más. Por el contrario, los resultados deflacionarios en materia de índices de precios de la economía norteamericana, difícilmente perduren en el mediano plazo.

La evidencia histórica en EE.UU. muestra que todas las crisis del último siglo duraron entre 8 y 15 meses. La única que se extendió significativamente más fue la del ‘29, que perduró durante más de cuatro años. El PBI de la principal potencia cayó un 25% y su impacto se extendió a nivel global, aunque en forma diferenciada entre los diferentes países. El análisis de lo que ocurrió en ese entonces, puede ayudar a dilucidar si esta crisis será como aquella o, por el contrario, de una duración mucho mas corta.

En la década del ‘30, hubo tres categorías de países: los que prácticamente no sufrieron la crisis, los que la sufrieron medianamente y los que sintieron un impacto muy fuerte. La primera categoría está formada por países (Japón; China y España) cuyos bancos centrales comenzaron a hacer política monetaria expansiva apenas se desató el derrumbe de los mercados. Estos países no sufrieron prácticamente efectos negativos en sus economías. Hay un segundo grupo (Inglaterra y los países escandinavos) que tardaron dos años en hacer política monetaria expansiva y, durante todo ese tiempo, padecieron fuertemente el impacto de la crisis. Sin embargo, comenzaron a recuperarse dos trimestres después de haber comenzado a emitir dinero para compensar los problemas de iliquidez y deflación. Finalmente, hay un tercer grupo (EE.UU.; Francia; Alemania; Austria; Hungría; Rumania, entre otros) en los cuales el impacto fue extremadamente duro y se prolongó por más de cuatro años. Estos países contrajeron fuertemente la oferta monetaria durante la ‘Gran depresión’.

Citando las propias palabras que Bernanke, actual presidente de la Reserva Federal, escribió en ocasión de la última edición especial (2002) del libro ‘The Great Contraction 1929-1933’ de Milton Friedman, podemos dar una idea del nivel de aprendizaje de las crisis pasadas: “Abusando de mi status de representante de la Reserva Federal, me gustaría decirle a Milton Friedman que, mirando la Gran Depresión, usted tiene razón en su análisis. La crisis fue culpa de la Reserva Federal que no emitió dinero y permitió la deflación. Pido disculpas. Gracias a usted, no dejaremos que vuelva a pasar”.

Hoy en día, a diferencia de lo que aconteció en el ‘29, la Reserva Federal entiende el problema actual de la economía americana y esta actuando en consecuencia. El principal objetivo del Banco Central de EE.UU. es, en primer lugar, evitar la deflación de precios y, en segundo termino, parar la deflación de los activos. Ambos son pre requisitos necesarios para acortar la duración de la crisis y volver a una senda de crecimiento. Para lograr estas dos metas, está buscando inflacionar la economía americana mediante la inyección de dinero. Observando como se incrementa la base monetaria mes a mes, esta más que claro que al Banco Central de EE.UU. no le tiembla la mano a la hora de emitir dinero para evitar la deflación. En este sentido, sus autoridades han sido muy claras en el último comunicado, cuando sostuvieron que “la deflación permite hacer una agresiva política monetaria expansiva, intentando contrarrestar la actual crisis económica y financiera”, agregando que, “de ser necesario, bajará el costo del dinero a 0%”.

La respuesta de los precios a la emisión de dinero no es instantánea, por lo que todavía sería lógico presenciar algunos meses con datos de precios negativos. Sin embargo, el impacto de la emisión monetaria en el nivel de precios tampoco se demorará mucho tiempo, por lo que creemos que se saldrá de la deflación relativamente rápido. Revertir la deflación de activos tardará probablemente un poco más. En cuanto al nivel de actividad, los resultados no serán inmediatos, pero tampoco se van a demorar tanto como en la última gran crisis global. De acuerdo con nuestro análisis, en el segundo trimestre del año la deflación de precios estaría resuelta. Un poco más tarde, los activos empezarían suavemente a recuperarse y, posteriormente, hacia fines de 2009, el nivel de actividad económica de EE.UU. comenzaría lentamente a responder.

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