La economía, eje de una gira de Obama

Intentará restaurar la influencia de su país en Asia y forjar una nueva relación con China y Japón; presión por el déficit comercial con Pekín
WASHINGTON.? Enfrentado a una serie de arduos desafíos, el presidente norteamericano Barack Obama inició ayer su primera gira importante por Asia, donde la economía y las relaciones comerciales con una China emergente y un Japón con la confianza renovada tendrán un papel central.

Convertido en el presidente que más viajes realizó durante su primer año en la Casa Blanca ?20 países en 10 meses?, Obama partió ayer hacia Japón, primera escala de una gira que también lo llevará a Singapur, Corea del Sur y China, donde buscará recuperar la influencia de Estados Unidos en la región.

"Una de mis tareas más importantes es seguir fortaleciendo la relación entre Estados Unidos y Asia", dijo el mandatario norteamericano de viajar. Obama buscará fortalecer los lazos con el nuevo primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, e intentará destacar la similitud de sus respectivas cruzadas por el cambio político.

Hatoyama llegó al poder en agosto pasado tras una campaña en la que bregó por una mayor equidad en la relación comercial con Washington y prometió una revisión de la alianza militar con Estados Unidos, que incluiría la fin del abastecimiento a las tropas norteamericanas que combaten en Afganistán y la observación del acuerdo base por el que el Pentágono mantiene estacionadas 47.000 tropas en la isla.

El premier japonés, además, había causado preocupación en Washington cuando manifestó sus intenciones de explorar la posibilidad de un nuevo bloque comercial asiático con la exclusión de Estados Unidos. En una entrevista con medios japoneses, Obama reconoció que la elección de Hatoyama como nuevo primer ministro de Japón fue "terremoto político", pero descartó cualquier tipo de fricción con Tokio.

"Esta no es una relación entre un socio mayor y otro menor. Es una entre iguales, en la que Japón ha sido un contribuyente extraordinario" dijo Obama. Tras dejar Japón, el mandatario viajará a Singapur, donde en 20 horas asistirá a la cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC) y participará por primera vez en un encuentro entre un presidente estadounidense y líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (Asean).

Históricamente, ambos bloques han promovido el libre comercio. Sin embargo, tras el embate de la crisis financiera global del año último, la tendencia ha girado hacia el proteccionismo, una amenaza para las exportaciones norteamericanas.

Obama anunció ayer que el domingo presentará una estrategia ante los líderes de Asia-Pacífico para que sus países importen más productos de Estados Unidos, que el año pasado tuvo un déficit comercial de US$ 538.400 millones con los otros 20 miembros de APEC.

Tras dejar Singapur, Obama volará a China, cuya vigorosa y expansiva economía y su creciente poder militar representan el mayor desafío para los intereses de Estados Unidos, tanto en la región como en el mundo.

La economía china experimentó en los últimos meses una fuerte recuperación, mientras Estados Unidos aún lucha para salir de la mayor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. Se suman las acusaciones a Pekín de tener una moneda sumamente devaluada y las disputas sobre las exportaciones y piratería chinas.

Papel más activo

Durante su reunión con los líderes chinos en Shanghai y Pekín, donde visitará la muralla y la Ciudad Prohibida, Obama tratará el lunes y el martes de que China adopte un papel más activo en la ofensiva internacional para que Corea de Norte e Irán abandonen sus programas nucleares.

La Casa Blanca también buscará cerrar con China la aplicación de un acuerdo sobre energía limpia, aunque los analistas dudan de que ambos países (los principales emisores de gases contaminantes del mundo) impulsen las negociaciones de cara a la cumbre de Copenhague el mes próximo.

Obama cerrará su gira en Corea del Sur, donde los diplomáticos norteamericanos no esperan grandes progresos de cara a la adopción del tratado de libre comercio pendiente entre ambos países, demorado por el acceso de los automóviles y la carne norteamericanos al mercado surcoreano.

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