La economía estadounidense sufrió la mayor baja en 25 años.

En el último trimestre de 2008, cayó a una tasa interanual de 6,2%.
La economía estadounidense se encogió 6,2% en el último trimestre de 2008, a un ritmo mucho más rápido del inicialmente estimado, según informó ayer el Departamento de Comercio. La caída en el Producto Bruto Interno (PBI), el índice que refleja los bienes y servicios que produce un economía, es la más pronunciada en veinticinco años, desde la recesión de 1982, cuando se registró una baja de 6,4% en el primer trimestre de ese año, destacaron los economistas.

La caída en octubre-diciembre es interanual, contra igual trimestre de 2007, y corrige una estimación anterior del gobierno.

En ella, se había anunciado una baja del PBI de "sólo" 3,8%.

Para todo 2008, el PBI de EE.UU. (el mayor del mundo, de casi 14 billones de dólares) creció 1,1% gracias a que hasta la primera mitad del año la economía se estaba expandiendo.

La "culpa" del retroceso, según se ha señalado en Washington, es sobre todo la debilidad del consumo, que da cuenta de casi dos tercios de la economía nacional (el resto son exportaciones), así como la baja de inversiones y del comercio exterior.

"La economía realmente ha sufrido un frenazo en el cuarto trimestre", comentó un experto en finanzas sobre las cifras anunciadas. "Nos encontramos ante una recesión bastante difícil", agregó.

En el sector privado esperaban un achique de la economía en torno al 5,4%, por eso la cifra corregida sorprendió y da cuenta de la magnitud de la crisis. Sólo un crecimiento del gasto público (en verdad, el único rubro que se incrementó) hizo que el PBI no retrocediera todavía más.

La gestión del presidente Barack Obama, que asumió en enero en medio de una recesión ya declarada, intenta hacer frente a la crisis con un paquete de estímulo de 787.000 millones de dólares, ya aprobado por el Congreso.

Con esos fondos, tiene intenciones de financiar un masivo plan de obras públicas que a su entender servirá para contrarrestar el desempleo, uno de los más graves síntomas de la caída productiva.

El dinero se utilizará también para poner en marcha un programa de alivio fiscal para el 95% por ciento de las familias trabajadoras estadounidenses, según prometió el presidente.

El jueves, Obama presentó su presupuesto de 3,55 billones de dólares para el año fiscal 2010, que prevé un déficit de 1,75 billones de dólares.

La Reserva Federal cree que se saldrá de la recesión hacia fin de año o en 2010. Ayer, Rob Carnell, del banco ING, dijo que "las estadísticas publicadas hasta ahora para el primer trimestre (2009) muestran que estamos orientados hacia otra película de horror, con nuevos récords en los bajos índices de confianza de los consumidores, aceleración de la caída del mercado laboral y nuevas reducciones de la inversión de las empresas".

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