La economía brasileña dejó atrás la recesión y creció casi un 2%

La cifra positiva es del segundo trimestre de este año. Se prevé una mayor expansión.
Después de 6 meses agónicos, la economía de Brasil parece haber recuperado su vitalidad: el Producto Bruto Interno creció 1,9% en el segundo trimestre del año y de acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística se prevé una mayor expansión en el tercero y en el cuarto. Este despegue sobrevino después de una parálisis terrible a partir de octubre de 2008 que se prolongó hasta marzo de este año. El gobierno de Lula da Silva tuvo que reconocer a principios de abril que el país había entrado "técnicamente" en recesión después de dos períodos seguidos con cifras negativas: de -3,4% y de -1%.

El retorno a una producción en aumento tuvo como eje el consumo de las familias y los gastos del gobierno. El presidente Lula lo advirtió ayer en declaraciones realizadas en Pernambuco, su estado natal. Subrayó que Brasil pudo atravesar el vendaval financiero mundial en función del sacrificio popular. "Nuestro país estaba más preparado que otros en el mundo desarrollado para enfrentar la crisis. Y fue porque el pueblo se sacrificó y tuvo paciencia. Gracias a la parte más pobre de este país nuestra economía sobrevivió".

En realidad, el esfuerzo mayor recayó sobre el gobierno. Primero blindó el sistema financiero nacional y luego subsidió préstamos para el consumo a través de bancos oficiales. Entre ellos, créditos para la vivienda. Este desempeño de Brasil tiene un efecto estimulante para la industria y el agro argentinos que han logrado atender parte de las necesidades brasileñas de consumo no satisfechas por la producción interna.

Pero no se puede dejar de reconocer que Lula tuvo un Dios aparte en todos este proceso. El colapso mundial sobrevino justo en un momento en que en Brasil no había ninguna disputa electoral a la vista que enturbiara el accionar oficial. Recién ahora surgen las críticas opositoras, pero el efecto no es el mismo.

Según el presidente del Partido Socialdemócrata, que tiene como candidato presidencial en las elecciones del año próximo al gobernador paulista José Serra, "estamos quedando atrás de países emergentes como China e India, que crecen a tasas de 6%". El líder político, Sergio Guerra, parece no haber repasado los números. En el segundo semestre de 2009 el PBI de China creció apenas 2%, es decir, lo mismo que Brasil.

Según Guerra, "el movimiento global de salida de la crisis que varios países están alcanzando es una buena noticia para el pueblo brasileño, pero Brasil todavía tiene poco que conmemorar". Según este dirigente, "los brasileños habrían sufrido mucho menos si el presidente Lula no hubiera menospreciado la gravedad" de los acontecimientos.

Lula dio su propia interpretación del proceso: "El PBI en crecimiento demuestra también que sólo cayó, de la manera en que lo hizo, porque parte de la sociedad brasileña entró en pánico". Como sea, hay datos incontrastables: a pesar del túnel sin salida en el que parecía haber entrado Brasil a fines de 2008, las exportaciones siguieron en pie. En el segundo trimestre del año registraron una suba de 14,1%; mientras que las importaciones siguieron a un ritmo bajísimo al incrementar apenas 1,5%.

"Esto también influyó sensiblemente en el resultado general del PBI", indicaron ayer economistas del IBGE.

Según los técnicos oficiales, ese resultado derivó de un aumento efectivo de la masa salarial que llegó a los 3,3%, la mayor fluidez del crédito para personas físicas (que se incrementó en 20,3%) y en el propio crecimiento industrial que rondó el 2,1%, lo que facilitó la recuperación del empleo seriamente dañado entre octubre y diciembre de 2008; cuando los despido afectaron a más de 600.000 trabajadores.

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