Echaron a otro jefe de la Policía porteña y Palacios quedó preso

Echaron a otro jefe de la Policía porteña y Palacios quedó preso
Macri le pidió la renuncia al comisario Chamorro por "grave falta ética". Fue porque investigaba al jefe de Gabinete de su gobierno, a diputados y sindicalistas. Anoche la Justicia detuvo al primer jefe de la Metropolitana, por escuchas ilegales.
Mientras Mauricio Macri se encuentra de viaje en Madrid, el Gobierno porteño no para de sumar traspiés en el escándalo por el espionaje. Por la tarde se anunció la renuncia del jefe de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro por una "grave falta ética". Por la noche, quedaba detenido en Comodoro Py su antecesor, el ex comisario de la Policía Federal Jorge "Fino" Palacios.

La detención de Palacios había sido pedida previamente por el fiscal Alberto Nisman. Su colega Jorge Di Lello se había opuesto a que se lo eximiera de prisión. El abogado defensor de Palacios, Diego Richards, había adelantado al juzgado que si rechazaban su pedido de exención de prisión, Palacios se presentaría en Tribunales y se pondría a disposición del juez.

Ese paso se dio a las 20.30. El juez federal Norberto Oyarbide le comunicó a Richards que se rechazaba el pedido de exención de prisión y que se ordenaba su captura porque podría obstruir la investigación. Palacios subió al juzgado y le dijeron que quedaba detenido. ¿El motivo? El espionaje del que fue víctima Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado contra la AMIA.

Palacios fue el jefe de la Policía Federal que se encargó de la investigación del atentado contra la AMIA. Cuando Macri oficializó su nombramiento al frente de la nueva Policía Metropolitana, los familiares de las víctimas del atentado se opusieron por las irregularidades que hubo en esa investigación. Burstein estuvo a la cabeza de esos reclamos. Luego Palacios renunció y fue procesado por lo de AMIA. Y después se descubrió que el celular de Burstein estaba pinchado y se desató toda una madeja de la que hasta ahora el Gobierno de Macri no supo cómo salir (ver página 4).

La detención de Palacios parece ir de la mano de la renuncia de Chamorro. Es que en una computadora secuestrada de la oficina que ambos compartían en la calle Maipú al 200, la Policía descubrió pedidos de informes sobre la situación patrimonial de dirigentes políticos opositores al macrismo, sindicalistas y hasta de propios funcionarios del Gobierno porteño, como Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gabinete de Macri.

Los pedidos de informes habían sido hechos por el usuario registrado con el nombre de la agencia de seguridad de Palacios. Y los datos fueron hallados en la computadora que se supone usaba Chamorro. Cuando Clarín quiso saber qué explicaciones dio Chamorro al respecto, el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, sólo respondió que "en la oficina trabajaban otras personas", es decir que pudo haber sido otro.

"La situación es suficientemente grave como para pedirle la renuncia a Chamorro", aclaró Montenegro. Los legisladores opositores damnificados se presentaron ayer en Tribunales y pidieron ser querellantes. La oposición quiere volver a plantear el tema en la Legislatura esta semana.

Además, la investigación arrojó otras malas noticias para el gobierno de Macri. Ayer se supo que existen dos filmaciones del propio Ministerio de Justicia y Seguridad en las que se lo ve ingresar a ese edificio al espía Ciro Gerardo James, la punta de este iceberg.

James trabajaba en la Policía Federal bajo las órdenes de Palacios y luego fue contratado por el Gobierno porteño cuando comenzó a planearse la Metropolitana. El tema es que se lo contrató en el Ministerio de Educación y recién este año pidió su ingreso formal a la Metropolitana.

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