No lo echaron, se fue Cholo

A las 15.30, todavía en México, Diego Simeone anunció que dejaba River. Fue apenas unas horas después de acordar, de palabra, su continuidad con José María Aguilar.

Los dirigentes, empezando por Aguilar, están indignados con el técnico. Ni siquiera quieren dejarlo despedirse mañana contra Huracán. “Que se vaya por la ventana” es la idea.

Aguilar llamará, antes que a nadie, a Enzo Francescoli, para ofrecerle el cargo. Sus armas para convencerlo: el amor del Príncipe a River y su odio a Simeone. Igual, sabe que el uruguayo dirá, casi seguramente, que no.

Américo Gallego y Nery Pumpido siguen en la lista de candidatos. El próximo técnico –aspira Aguilar– será un hombre del riñón del club.

Echar a Ariel Ortega fue el máximo gesto de compromiso de River hacia el Cholo. Hoy, consumada la renuncia del DT, varios dirigentes planean el regreso del Burrito.

Simeone deja a River último, en la peor campaña de su historia y eliminado de la Sudamericana. Los seis partidos de acá al final del Apertura serán una pesadilla.

El Cholo tuvo en River una campaña bipolar. Ganó el Clausura después de cuatro años sin títulos pero las duras eliminaciones en los certámenes internacionales –Libertadores y Sudamericana– hicieron que su renuncia fuera inevitable. En los 44 partidos en que fue entrenador, Simeone ganó 20, empató 12 y perdió otros 12. Su estadística marca que obtuvo algo más del 54% de los puntos. Pero como la Bolsa de Wall Street, sus números se desplomaron en el último trimestre: River hace 11 fechas que no gana por el torneo doméstico, la peor racha de sus 107 años de historia. En el Apertura está último, con 9 puntos sobre 39. Y la reciente eliminación contra Chivas le terminó de ensombrecer el semestre. Fue un déjà vu de lo que sucedió el 8 de mayo, el día que marcó su destino en Núñez. Ahí, San Lorenzo hizo lo imposible, remontó un 0-2 con dos jugadores menos y dejó a River en el camino. La herida no cicatrizó ni con el título en el Clausura. Y en estas semanas terminó de agonizar. No lo echaron. Se fue solo.

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