Al Oso lo echaron del bosque

El intendente de la ciudad de Tartagal, Sergio "Oso" Leavy, fue destituido ayer por el Concejo Deliberante de esa ciudad. En su contra pesaban denuncias de malversación de fondos públicos y los concejales aprobaron su remoción durante una sesión que se caracterizó por los momentos de tensión. Al final, el jefe comunal fue sacado a empujones.
El funcionario llegó al mediodía al Concejo Deliberante y presenció la sesión que luego terminaría determinando su separación del cargo, en compañía de algunos de sus funcionarios. La sesión se realizó en las instalaciones del Complejo Deportivo Municipal. Afuera piqueteros mostraron su apoyo a la comitiva municipal y provocaron incidentes que fueron controlados por la guardia de infantería de la provincia que custodiaba el lugar. Leavy ingresó al recinto, saludó a todos los concejales. Se sentó a la izquierda de la presidenta del cuerpo y presenció todo el debate. Finalmente, los concejales destituyeron a Leavy por "mal desempeño de sus funciones".

Uno de los argumentos más firmes para su destitución fue la escasa reconstrucción que se hizo luego del alud que vivió la ciudad el año pasado, a pesar de los fondos públicos recibidos desde la Nación. Luego de cinco horas de debate, la sesión fue tomando temperatura y en un momento rozó el escándalo cuando el intendente increpó a varios concejales.

Leavy tendrá ahora entre cinco y siete días para presentar su apelación. Quien deberá asumir como intendenta en caso de ratificarse la sentencia será Olga Ferrer, por ser la presidenta del Concejo legislativo. Ayer fue Ferrer quien le negó el micrófono para hablar cuando comenzaba la etapa de la lectura de la sentencia. El funcionario quería ampliar su defensa, pero los concejales le recordaron que ya había utilizado su tiempo en el alegato del lunes.

Sergio Napoleón Leavy, de 42 años, llegó a intendente por el Partido de la Victoria que responde al kirchnerismo, tiene una pésima relación con los medios locales, la cual empeoró desde que publicaron que más de 200 mil pesos destinados a obras por el alud se esfumaron. El dinero lo habrían cobrado su mujer y su cuñado.

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