Duro enfrentamiento y represión policial a los trabajadores metalúrgicos.

En horas del mediodía de ayer, se concretó la movilización de los trabajadores metalúrgicos que viajaron desde San Nicolás hasta la sede de Techint en la Capital Federal.
También se sumaron delegaciones de otras seccionales de la UOM. Reclaman el pago del Premio por Resultado Positivo (PRP). Hubo duros enfrentamientos con la policía, y una represión que dejó heridos en ambos bandos

"Vamos por los 11 mil, pero será una pelea larga y difícil"

Al pie del edificio donde funcionan las oficinas centrales de Techint y Siderar, la UOM desplegó una multitudinaria manifestación. Aunque Brunelli advirtió que "será más difícil que escalar el Aconcagua", los empleados de Siderar reclamaron premios por 11 mil pesos. Caló aseguró que "si no cumplen, pediremos la estatización de las empresas".

Trabajadores siderúrgicos de distintas plantas del holding siderúrgico Techint y nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica desplegaron ayer una intensa movilización reclamando el cobro de Premios por Resultados Positivos (PRP) correspondientes al ejercicio 2008. Desde la seccional local del gremio, Naldo Brunelli manifestó su disconformidad con los 2 mil pesos ofrecidos por la empresa Siderar y afirmó que "vamos por los 11 mil que nos corresponden". A su vez, el secretario General del nivel nacional de UOM, Antonio Caló advirtió que "si no nos pagan, vamos a pedir la estatización de sus empresas".

El Secretario General de UOM San Nicolás comentó que desde la empresa hicieron un llamado al diálogo en el marco de este nuevo conflicto con los trabajadores, pero recordó que "ya desde hace cuatro meses estamos hablando", y advirtió que "ya se terminaron las palabras con la empresa".

Acerca de los premios por producción reclamados por los trabajadores, señaló que "no venimos a que nos regalen nada: esta plata nos la ganamos".

Ante el ofrecimiento de Siderar -el pago de premios de 2 mil pesos por empleado en este semestre y una nueva negociación para el segundo-, el gremialista afirmó que "estamos pidiendo los 11 mil pesos que nos corresponden".

Ante las exclamaciones de júbilo de los manifestantes agolpados sobre el camión que hacía las veces de escenario, Brunelli enfatizó que el suyo no era un "discurso demagógico", y advirtió que alcanzar la satisfacción de tal reclamo "nos va a costar más que escalar el Aconcagua en pelotas y sin entrenamiento".

Continuidad

Con esto indicaba que la cuestión de los premios no sería resuelta "en un día", para dejar entrever luego algún lineamiento en cuanto a la estrategia que emplearía la UOM para dar continuidad al reclamo: "Ellos tienen stock para hacer dulce de leche, y lo que quieren es que les paremos. A ellos les conviene que vayamos a una huelga general de 45 días, para sacarse ese stock de encima".

Al mejor estilo Olmedo, Brunelli completó la idea con aquella recordada y clara exclamación del comediante rosarino: "¡De acá!". De esta manera, parece que el recurso de los paros queda descartado por la dirigencia de UOM San Nicolás.

El Secretario General de esa seccional obrera metalúrgica se manifestó a favor de un reclamo "en paz" y "sin violencia", y lamentó por el mismo motivo los momentos en que la manifestación chocó ayer contra el operativo policial, en momentos de marcada tensión que nunca terminaron de explotar definitivamente.

Sin embargo hubo choques, y la UOM denunció que cinco manifestantes resultaron heridos.

Brunelli, quien recibió en una pierna un golpe descargado por un uniformado (más tarde comentaría a este medio que se habría tratado de un perdigón de goma), manifestó: "Nos cagan a garrotazos y nos tiran gas pimienta. Y ellos (los efectivos policiales) cobran también, porque los metalúrgicos no nos vamos a dejar atropellar".

"Principal provocador"

De todas maneras, el gremialista no perdió de vista el punto central de la movilización y no dirigió sus críticas contra la Policía ni contra el responsable del operativo (quien también exhibió una herida en la cabeza como producto de un cruce con los manifestantes), sino contra el Presidente de Grupo Techint, Paolo Rocca, a quien consideró "el gran provocador" y sobre quien observó que "está en Italia muy tranquilamente instalado".

"El principal provocador ganó 2.275 millones de dólares el año pasado en Tenaris y 400 millones más en Siderar, y ahora nos estamos peleando por 27 millones roñosos", dijo Brunelli.

En la misma línea que el nicoleño, el secretario General de UOM República Argentina, Antonio Caló opinó que "no será una pelea fácil" y que tenemos que estar preparados para dar una pelea de 15 rounds". Luego de comprometer reiteradamente el acompañamiento del secretariado nacional en las luchas por los premios que reclaman distintas seccionales, Caló abordó un tema que se instaló recientemente en los medios nacionales; advirtió: "Si la empresa no arregla la situación con los trabajadores y otorga los premios que ellos se merecen, a la Unión Obrera Metalúrgica, con su Secretario General a la cabeza, no le temblará el pulso y va a pedir nuevamente la estatización de las empresas".

Movilización al filo del desborde

En distintos momentos, la manifestación de los metalúrgicos estuvo a punto de desbordarse. En medio de un clima de palpable tensión se produjeron algunos cruces entre los manifestantes y la Policía. Brunelli y el encargado del operativo policial fueron víctimas de agresiones físicas. La UOM denunció más tarde que cinco de los manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos.

Las columnas de las distintas delegaciones fueron llegando desde las 11.30. La de Quilmes fue la primera seccional en llegar al pie del edificio Carlos Pellegrini, donde funcionan las oficinas centrales de Techint y Siderar. Ya unos 15 uniformados habían montado guardia ante las puertas de ingreso a la torre, la mayoría equipados con cascos, bastones y escudos. Después, los mismos manifestantes asegurarían que desde ese momento ya merodeaban la zona, una no menos importante cantidad de policías caracterizados como civiles.

Después fueron llegando los colectivos con los manifestantes de las seccionales de Haedo, Morón, y la numerosa columna que llegó desde San Nicolás. Se sumaron después metalúrgicos de Haedo, Ensenada, La Plata, Capital, San Martín y Campana.

La manifestación ya podía calificarse de "multitudinaria" para ese momento (desde UOM aseguraron la presencia de entre 1.200 y 1.500 trabajadores), y la cantidad de efectivos del operativo policial crecía también, proporcionalmente.

Los incidentes

Colmado el playón al pie del Carlos Pellegrini (una de las denominadas "Torres Catalina", en Retiro), los manifestantes fueron ganando la calzada de la avenida Alem, hasta cortar el tránsito en dos de sus carriles.

Inmediatamente, un hombre de civil se arrimó para intercambiar algunas palabras con Naldo Brunelli. Era el coordinador del operativo policial diseñado para contener la manifestación. El corte en la avenida se mantuvo, pero se acordó que un carril permanecería habilitado para permitir el paso de ambulancias.

En tanto, aparecía en el lugar un camión hidrante de la Infantería de la Policía Federal, mientras un helicóptero de la misma fuerza comenzaba a sobrevolar la zona.

Fue entonces que creció la tensión y se produjo un rápido choque entre la Policía y un sector de los manifestantes. El propio Brunelli acudió entonces a ese punto, y recibió un fuerte golpe en una pierna. En el tumulto, se habló de un "bastonazo" propinado por uno de los uniformados, pero desde el gremio aseguraron más tarde a este medio que se trató de un perdigón de goma. Por otra parte, el encargado del operativo también exhibió una visible herida en la cabeza.

Finalmente, los ánimos se calmaron una vez que estuvo montado el camión-escenario sobre el cual Brunelli y Caló dirigieron sus mensajes a los trabajadores. Según afirmaron desde UOM San Nicolás, la desconcentración de la muchedumbre se produjo sin nuevos inconvenientes.

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