Duro debate sobre la ley de radiodifusión

Frank La Rue se acomodaba el nudo de la corbata sin entender demasiado lo que estaba ocurriendo. "Usted no puede venir acá a decir que el proyecto es muy bueno sin haber consultado a la oposición", le gritó el diputado Fernando Iglesias, de la Coalición Cívica, mientras la kirchnerista Diana Conti acusaba a los opositores de querer "ametrallar la propuesta del Gobierno".
El relator de las Naciones Unidas sobre la Promoción y Protección de la Libertad de Expresión llegó ayer al Salón de los Pasos Perdidos del Congreso para hablar sobre el polémico anteproyecto oficial de radiodifusión, al que elogió sin rodeos y definió como "una contribución inédita al debate sobre medios en el continente", un día después de haber sido recibido por la presidenta Cristina Kirchner, con quien compartió una cena. La Rue se encontró en el Congreso con una multitud de reclamos de opositores, que lo acusaron de tener una "versión parcial" de la polémica propuesta oficial ?todavía no ingresó en la Cámara baja? y le enrostraron no estar al tanto ni haber leído los cuatro proyectos presentados por otros diputados opositores y aun oficialistas en los últimos meses, todos sin tratamiento legislativo.

Todo comenzó pasadas las 12.30, cuando La Rue -de origen guatemalteco y ex periodista- llegó al Congreso para dar una charla ante los diputados que conforman la Comisión de Comunicaciones de la Cámara baja, que preside el peronista Manuel Baladrón (La Pampa).

Advertida de la convocatoria, la diputada radical Silvana Giudici (UCR-Capital) reclamó que también participaran del encuentro los legisladores de la Comisión de Libertad de Expresión, para que el relator de la ONU pudiera escuchar la voz de la oposición, a lo que el oficialismo accedió. "La libertad de expresión en la Argentina está amenazada", insistió luego la diputada radical ante el sorprendido visitante.

La oposición ya conocía las opiniones de La Rue sobre el borrador oficialista, vertidas anteanoche a la agencia oficial Télam y reproducidas por el matutino Página/12 .

"Esta es una ley muy avanzada en el contexto mundial, no sólo en el mecanismo de consultas, sino en la propuesta que tiene", destacó ante los diputados La Rue, y se definió como "amigo militante" del canciller Jorge Taiana. Con él compartió un almuerzo luego de encontrarse con los diputados.

Su ponencia en el Congreso no tardó en despertar las críticas de la oposición y la enérgica respuesta del bloque oficialista. "Dicen que se abre un debate a la sociedad y se pone sobre la mesa un solo proyecto", se quejó Giudici, en referencia al mecanismo de audiencias públicas que el kirchnerismo puso en marcha este año en todo el país para hacer conocer el anteproyecto.

También le dijo al relator guatemalteco que "la libertad de expresión en el país está amenazada", de acuerdo con las denuncias de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Norma Morandini (Partido Nuevo-Córdoba) calificó la iniciativa oficial de "gran simulación de debate" y criticó que en los medios de comunicación públicos "no hay lugar para la oposición".

Un rato después Iglesias encendió los ánimos cuando acusó a La Rue de "injerencia" en asuntos parlamentarios del país. "Se quejan de libertad de expresión mientras critican", aguijoneó Conti, mientras el peronista Baladrón apoyaba el proyecto y criticaba la "lógica de confrontación" opositora.

Fascinación y dudas

Cuando los gritos de uno y otro lado amainaron, La Rue aclaró que no era funcionario y que, por lo tanto, estaba autorizado a opinar "sin que esto signifique la posición oficial de la ONU sobre el tema". Allí volvió a los elogios y calificó de "fascinante el modo en que la sociedad argentina estableció 21 principios sobre los cuales el Gobierno armó el proyecto", al que definió como "un ejemplo para el mundo".

Se permitió, sin embargo, cuestionar que "los mecanismos de concesión de licencias nunca deben quedar en manos del Poder Ejecutivo", pero motivó aprobación en el kirchnerismo cuando afirmó: "La lucha contra los monopolios es un proceso largo y difícil".

Al término de su exposición, LA NACION preguntó a La Rue por la polémica facultad de revisar las licencias cada dos años, presente en el anteproyecto propiciado por el Gobierno. "Hay un debate técnico aquí. Si fuera renovar las licencias, sería una forma de presión y de censura. A mí me han dicho que cada dos años se hará una revisión por la digitalización de los sistemas", contestó el funcionario de la ONU.

Al final, el oficialismo partió raudamente y quedaron las críticas. "No hay monopolio amigo de la democracia. El Gobierno no tiene que dilatar más la discusión sobre el anteproyecto de ley de radiodifusión y trasladar el debate al Congreso", afirmó la diputada Cecilia Merchán (Libres del Sur), alejada del oficialismo.

"Lo interesante de esta reunión fue que por primera vez en este año los opositores pudimos ser escuchados", ironizó Paula Bertol (Pro-Capital), y pidió tratar junto con el kirchnerismo "las restricciones a la libertad de expresión en nuestro país, la ley de acceso a la información pública y la ley de publicidad oficial".

El proyecto

* Licencias. El proyecto reduce de 24 a 10 el número de licencias de servicios abiertos y establece que éstas serán revisadas cada dos años.

* Habilitación. Se permite el ingreso de compañías de servicios públicos.

* Límites. Se fijan cuotas de pantalla de cine nacional y se exige el 70% de producción nacional en las radios y el 60% en la TV.

* Restricciones. Se impide ser titular de licencias a ex funcionarios de gobiernos de facto.

* Transmisiones. Los partidos de fútbol relevantes podrán verse por TV abierta.

Comentá la nota