Duro cruce de Cristina con el titular del FMI en la víspera de la cumbre del G-20

Bill Clinton sentó a Cristina a la mesa con Strauss–Kahn y Larry Summers para hablar del G-20. La Presidenta culpó a EE.UU. de la crisis y al FMI por tener un doble discurso
Como para suavizar los ánimos después de un duro cruce con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Dominique Strauss–Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), se acercó para decirle a la mandataria argentina unas palabras de obligada cortesía al oído. Minutos antes habían volado reproches y pase de facturas cruzados, en un debate del que también participó Larry Summers, asesor económico principal del presidente Barack Obama.

Fue el primer encuentro formal del Gobierno con el máximo representante del FMI durante el viaje de la Presidenta por Estados Unidos, donde hoy participará de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York y mañana de la cumbre del G-20 en la ciudad de Pittsburgh. La expectativa está centrada en la búsqueda de financiamiento, lo que podría implicar un regreso al FMI (por ahora fuera de agenda) o la emisión de títulos públicos, previa negociación y arreglo con los acreedores (holdouts y Club de París), donde el Fondo juega un rol tutelar.

La Presidenta participó de un exclusivo panel con Strauss–Kahn, Summers y el ex presidente de México, Ernesto Zedillo, en una conferencia que organizó la Fundación Iniciativa Global del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y que inauguró el actual presidente, Barack Obama.

En ese ámbito, Cristina reiteró la necesidad de crear un organismo que se ocupe de la creación de puestos de trabajo, en lugar de las cuestiones financieras, y se quejó de que el FMI haya tomado a la Argentina como mejor alumno en la década de los noventa. "Sin seguir esas recetas crecimos a tasas chinas, y también creceremos este año", adelantó.

En tanto Strauss–Kahn, con diplomacia francesa, le bajó el pulgar a la iniciativa argentina de crear un nuevo organismo. "El FMI es una institución única en su tipo, no hay otra igual que funcione con esa independencia. Nosotros no somos la policía, sino más bien somos doctores", se defendió y agregó que tanto los países ricos como los emergentes deberían aportar más capital al Fondo.

La respuesta de la Presidenta no demoró en llegar. "Mientras nos controlaban cada centavo en nuestros Bancos Centrales, ni siquiera miraban lo que ocurría con los fondos de inversión, que hacían cualquier cosa. Se creó un dinero electrónico, que no estaba ligado a la producción de bienes y servicios, y todo estalló", retrucó Cristina.

Asimismo, la mandataria sostuvo que es necesario tener reglas globales igualitarias, porque "mientras a los países como los nuestros se nos exigía superávit fiscal y comercial, los Estados Unidos hacían otra cosa, gastando más de la cuenta. No puede haber dos manuales diferentes según el país", añadió.

Cristina Kirchner, trauss–Kahn, Summers, junto a Zedillo, y el primer ministro Holandés, Jan Peter Balkenende, debatieron las perspectivas para el G-20. A su turno, Summers aseguró que la economía de Estados Unidos deberá ser menos intensiva en consumo, pero que una drástica reducción del consumo estadounidense podría generar serios problemas de demanda global.

"Esta crisis se originó porque Estados Unidos gastó más de lo que ganaba, y eso no funciona ni siquiera para una familia", respondió Cristina. "Lo mismo ocurre con la ronda de Doha, donde los países desarrollados quieren tener reglas diferentes", concluyó.

La mandataria recibió empresarios por la mañana, que criticaron la falta de seguridad jurídica y advirtieron sobre el riesgo país, y por la tarde participó de un encuentro reservado sobre cambio climático para Jefes de Estado que organizó Ban Kee Moon, secretario General de Naciones Unidas. "Los países desarrollados no se quieren hacer cargo del costo de la emisión de gases. Es difícil lograr acuerdos", comentó la Presidenta.

Mejor pronóstico

Para Strauss Kahn, "lo peor de la crisis ya pasó" y dijo que "las perspectivas económicas lucen mejor" y pronosticó crecimiento para el primer semestre de 2010. "Antes estaba la posibilidad de que sea una gran depresión, pero la hemos evitado. Todos los pises hicieron esfuerzos para pelear contra la crisis", dijo.

También planteó la necesidad de discutir los "desequilibrios globales en el mundo, como la relación entre China y EE.UU." y reconoció al G-20 como mejor que G7 o G8, pero advirtió que el FMI tiene mayor representación.

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