Duro contraataque de Lugo a quienes le piden la renuncia.

Dijo que no le "van a enseñar moral los que robaron al país"; mañana, en Buenos Aires.
En un claro contraataque a quienes lo criticaron por los reclamos de paternidad que recibió en los últimos días, el presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, advirtió ayer que a él no van a enseñarle moral quienes "robaron al país".

En un acto en el interior del país y en alusión a los legisladores oficialistas y opositores que lo cuestionaron, Lugo afirmó: "No nos van a enseñar moral los que robaron al país ni los que se esconden bajo los fueros parlamentarios".

Las declaraciones fueron realizadas en Pedro Juan Caballero, 550 kilómetros al nordeste de Asunción. Allí, Lugo aseguró también que no pactará "ni con la mentira ni con la mafia".

El presidente reiteró su promesa de cambio en el país, que le permitió hace un año ganar las elecciones presidenciales frente al poderoso Partido Colorado que estuvo 60 años ininterrumpidos en el gobierno.

Hasta el momento, tres mujeres se han presentado ante la Justicia para reclamar a Lugo que reconozca la paternidad de sus hijos.

En uno de los casos, el presidente reconoció al niño y, por orden judicial, le dio el apellido. En los otros dos casos, Lugo aceptó someterse a la Justicia para que determine si es o no el progenitor de los niños.

Lugo prometió anteayer que tratará las denuncias "siguiendo tres criterios".

"En primer lugar, una colaboración sin retaceos con la justicia. En segundo lugar, la verdad siempre hasta el final. En tercer lugar, siendo interlocutor de la justicia y de la prensa, mi abogado particular será mi referente, que dará la información sin retaceos", dijo anteayer, rompiendo el silencio de varios días.

Pese a que el mandatario dijo anteayer en una conferencia de prensa, tras 11 días de silencio, que no renunciará y pidió perdón por sus relaciones durante su vida de obispo, miembros de la oposición y el oficialismo lo cuestionaron nuevamente e insistieron en que debe presentar su dimisión.

"Si fuera patriota y se diera cuenta de que ha caído en un total ridículo, Lugo tendría que irse y entregar el poder al vice Federico Franco", dijo el senador del Partido Liberal (oficialista), Alfredo Jaeggli.

Lugo está enfrentado con su vicepresidente y se estima que el Partido Colorado podría pedir el juicio político de Lugo si cuenta con el apoyo de la fracción liberal que lidera Franco.

Sin embargo, hasta el momento Franco ha dicho que no apoyaría un juicio político.

Por su parte, Luis Castiglioni, dirigente del Partido Colorado tildó al jefe de Estado de "estafador y defraudador de la fe católica".

Lugo visitó ayer una feria de empleo y capacitación juvenil en la ciudad de Pedro Juan Caballero, a 550 km de Asunción, en la frontera con Brasil, y luego se trasladó a Loma Plata, 500 km al nordeste, para inaugurar una exposición.

Hoy se reunirá con su homólogo boliviano, Evo Morales, en Mariscal Estigarribia, ciudad ubicada 550 kilómetros al noroeste de Asunción y cercana a la frontera con Bolivia. Ambos mandatarios realizarán allí un acto de lanzamiento de un plan de vacunación auspiciado por Unicef.

Mañana, Lugo visitará la Argentina junto con Morales para participar de un acto en el país, en el que se formalizará el fin del conflicto limítrofe entre ambos países, que se remonta a la Guerra del Chaco, que enfrentó a Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935.

Agencias ANSA y AFP

El clero brasileño, molesto

* SAN PABLO (ANSA).? La Iglesia Católica brasileña consideró ayer "lamentable" el escándalo por la paternidad del presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, y reclamó que el pueblo de Paraguay no sea perjudicado por el episodio. "Sin duda es lamentable. La Iglesia recibió con sorpresa la noticia. Esperamos que el pueblo paraguayo no sea perjudicado por una cuestión personal", dijo el obispo auxiliar de San Pablo, Pedro Stringhini, titular de la Pastoral para el Servicio de la Caridad, Justicia y Paz y vocero de la 42a. Asamblea de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, que se realiza esta semana.

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