Duro de cambiar IV

A Gallego los 11 le salen de memoria: pondrá el mismo equipo por cuarta vez. Tuzzio está para volver pero iría al banco. Y a Hilario le falta... Ojo, River: están invictos.
Si se hace un poco de silencio, por las calles de Avellaneda todavía se pueden escuchar aquellas súplicas de Américo Gallego para contratar urgente a un marcador central. En la primera fecha al técnico de Independiente se le había lesionado Eduardo Tuzzio, no llegaba la habilitación de Carlos Matheu y la inexperiencia de Leonel Galeano, de apenas 18 años y debut en este Apertura, no eran garantía de nada. Aunque hoy, que el ex River está para reaparecer, tan bien respondió el juvenil -con las fallas lógicas de sus primeros partidos en Primera-, que el Tolo analiza no modificar la zaga.

La del miramarense es apenas una de las 11 historias que encierra la formación que, por rendidora (en resultados y en juego), se repitió en las últimas tres fechas y la que, de no mediar problemas, será la que el lunes visite a River.

En la pretemporada, Gallego había anticipado que el rendimiento ideal del equipo iba a aparecer en la quinta fecha. Y justo en esa jornada, los muchachos, con una muestra de juego colectivo, remontaron un 0-2 contra Vélez, aunque por ambición habían merecido el triunfo. Las victorias llegaron en los dos partidos siguientes, aunque ya sin tanto lucimiento: a Racing mereció golearlo y acabó con un ajustado 2-1 y ante Tigre el entusiasmo creció porque ganó 2-1 tras arrancar perdiendo, pero no mucho más... Ahora buscará recibirse como equipo, y no como una mera repetición de nombres, en el mismísimo Monumental.

En realidad, el 11 actual dista en dos jugadores del ideal que el técnico imaginó a medida que le iban llegando los refuerzos. Los que faltan, justamente, son los dos lesionados. El ya mencionado Tuzzio e Hilario Navarro. Aunque el arquero todavía sigue trabajando diferenciado y tendría todavía para un partido más. Tampoco es necesario apurarlo porque Gabbarini está respondiendo.

Y si en el arranque del Apertura había posiciones que no tenían un dueño asegurado, el correr de los partidos fue asegurando titularidades. Gandín, por ejemplo, supo jugar de 9 cuando faltó Silvera y se ganó un lugar, unos metros más retrasado en la cancha, a fuerza de goles (lleva 5 y es el top del equipo). Piatti, la última incorporación en sumarse, desplazó a Patricio Rodríguez de la conducción. Y como volante por la izquierda, además de Pato, llegó a jugar un número 5 sin salida (Fernando Godoy) hasta que para la quinta fecha se recuperó Mancuello y, con su entrada, se potenciaron actuaciones como las de Mareque y la de Acevedo. El tándem derecho Vella-Busse también se consolidó. Y el Cuqui -tan referente como el capitán Matheu- hasta ahora mojó una sola vez, pero juega en las dos áreas: asiste (con y sin pelota) y defiende en las pelotas paradas.

Comentá la nota