El durazno para industrializar espera respuestas oficiales

Recién iniciada la cosecha, las soluciones demoran su llegada. Se espera una gran producción de fruta en esta campaña.
Hace un par de días que comenzó la cosecha del durazno para industria, considerado “primicia”, lo que implica el inicio de una temporada que, al decir de productores e industriales, será “sumamente complicada”.

Los pronósticos para este año indican que se espera una gran producción de duraznos, que rozará los 170 millones de kilos, es decir, entre un 10% y un 15% más que en la campaña 2007-08.

Esta verdadera superproducción no es una buena noticia para el sector, ya que en términos de mercados, disminuye su valor, tanto interna como externamente.

Si a eso se agrega la volatilidad del mercado internacional, el bajo perfil competitivo del durazno argentino y las devaluaciones de países competidores y compradores, definitivamente esta no será una buena temporada.

Para Carlos Quinteros, gerente de la Federación del Plan Estratégico del Durazno para Industria (Fepedi), la gran cantidad de fruta generará un “excedente que no se podrá procesar”.

Según Quinteros, disminuirá la industrialización del durazno, “tanto en mitades como en pulpa” porque “no habrá mercado en donde introducirlo”.

Ante esta situación, los productores consideran fundamental la intervención del Estado para evitar que se pierda la fruta.

Si bien el gobierno de Jaque ha atendido en reiteradas oportunidades a los representantes del sector, éstos aún no reciben respuestas concretas a sus propuestas.

El dirigente duraznero explicó que le plantearon al Ejecutivo dos propuestas para mejorar la situación.

En primer lugar, la Fepedi le solicitó al Ministerio de Producción un “seguro de cambio de exportaciones”, que podrá servir para “realizar operaciones en el exterior”.

Tanto Chile, principal competidor, como Brasil y México, países compradores, han devaluado sus monedas en detrimento del negocio argentino (Mendoza exporta el 95% de la producción nacional).

“No tenemos precio internacional, por lo tanto no hay mercado”, dijo Quinteros, incorporando su voz a la de quienes insisten en que el actual valor del dólar no conviene.

Por otro lado, el sector le pidió al Gobierno que se cree la figura de un fideicomiso “similar al del mosto”, para elaborar pulpa de durazno y “retirar el excedente”, haciendo uso de la “capacidad ociosa que existe en la industria”, aclaró el dirigente frutícola quien agregó que luego podría venderse esa producción, “cuando mejore el mercado”.

Pero el gobierno apunta únicamente a enviar un subsidio, una opción que no agrada mucho a los productores. “Eso únicamente solucionaría lo que se comercializa, pero no resolvería el problema del excedente” agregó Quinteros, aunque sin descartar su aceptación.

Más allá de esta coyuntura, el sector duraznero busca mejorar su perfil exportador incorporando nuevas variedades, “más tempranas y más tardías”, con el fin de tener mayor y mejor producción. Pero con problemas como el de este año, seguramente será difícil cambiar la historia.

Comentá la nota