Duras negociaciones entre la EPE y un astillero a instalarse en Alvear

La Empresa Provincial de la Energía y Ultrapetrol, empresa controlada por el grupo argentino Menéndez Ross, no logran un acuerdo para que esta última defina la fecha de inauguración del astillero que está montando en Punta Alvear y con el que construirán 60 barcazas anuales.
Esta inversión de 30 millones de dólares, que significan unos 500 empleos para la zona, tal vez no se concrete. La causa: desde la firma dicen que la Empresa Provincial de la Energía (EPE) no les garantiza la provisión eléctrica de 3 megavatios. La EPE plantea otra cosa.

"Se está llevando a cabo la negociación para abastecer a Ultrapetrol. Se potenciará la línea de Cargill (que está al lado del astillero) con un costo de $ 5.000.000 y habrá una línea de media tensión que llevará energía", sostienen desde la EPE.

Para Jorge Alvarez, director de Ultrapetrol, el tema es "muy preocupante" y señaló que "nosotros necesitamos 3 megavatios pero en la EPE argumentan que no hacen estaciones transformadoras de no menos de 30 megavatios, y nos plantearon financiar este transformador, aunque nos excede en necesidades, accedimos a esto y al querer instalarlo resultó que el costo en marzo era de 200 mil dólares. Ahora consultamos y nos pasaron 900 mil dólares", sostiene Alvarez.

Instalación.Al decidir hacerse cargo de la instalación desde la empresa provincial les recomendaron tres contratistas externos que hacen el trabajo para grandes obras. "Nos pasaron un presupuesto inicial de 200 mil dólares, después lo llevaron a 900 mil y luego, en una reunión que tuvimos en la EPE y por gestiones internas los instaladores nos bajaron el costo a 600 mil dólares. Yo no puedo ir al directorio con estas variaciones de precios", dijo el empresario con asombro.

Estrategia.Para encarar y decidir las obras en el lugar, desde el grupo empresario aducen que mantuvieron reuniones con el gobernador Hermes Binner y con los ministros Angel Sciara, de Hacienda, y Jorge Bertero, de Producción, " y nos aseguraron la infraestructura", enfatizaron.

Estos astilleros son únicos en América latina y pueden fabricar en serie un total de 50 a 60 barcazas anuales, a un promedio de una por semana, a esto suman las tapas de fibra para barcazas . "Es el proyecto más ambicioso del grupo" dijo Alvarez.

El emprendimiento significa unos 500 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Los operarios requeridos, que son seleccionados por una empresa de recursos humanos, son básicamente soldadores y a estos se agregan unos 15 administrativos; 5 personas para mantenimiento y cerca de 50 operarios para la fabricación exclusiva de las tapas de las barcazas, que son de fibra de vidrio y es otra línea de producción y fabricación del astillero.

Por su parte, desde la EPE manifestaron que "se ha puesto a disposición de la firma una línea de media tensión con un valor aproximado de $200.000 y el destino de un transformador de potencia de $2.500.000".

La EPE argumenta que por la magnitud de la obra, que es el 4 por ciento del presupuesto y por una normativa de redes, se preve que el cliente financie la conexión del transformador, lo que luego se descontaría del consumo posterior.

Financiación."No tenemos problemas en financiar nosotros la conexión, aunque la amortización en energía para que vuelva ese dinero casi llega a diez años, por otra parte si nos cobran cerca de los 600 mil dólares, el costo lo amortizaríamos en tres años", expresó Alvarez.

El empresario agregó que "la EPE dice que no le conviene un transformador chico, entonces quieren instalar uno de 30 megavatios. la última reunión la tuvimos hace una semana y también nos reunimos con el presidente de la EPE , Daniel Cantalejo, pero no hay respuestas".

Desde Menéndez Ross aseguran que "cuando se habló y compramos el terreno nos propusieron y aceptamos trabajar con la línea de media tensión de Cargill, pero necesitamos otra cosa. Actualmente estamos montando la planta con generadores". El proyecto finalizado supone estar fabricando las tapas de fibra de vidrio a partir del 15 de diciembre y botar las primeras barcazas construidas para marzo del 2009.

En cuanto a la provisión de energía la EPE planteó como alternativa que "se desarrollaron conversaciones con Cargill y esa planta está dispuesta a facilitar parte de la capacidad remanente de sus instalaciones, para así disponer de energía en forma transitoria por parte de Ultrapetrol".

El grupo Menéndez Ross planeó estratégicamente el lugar del emplazamiento. "Pensamos en Alvear por que ya tenemos una subsidiaria del grupo; UABL, en Pueblo Esther. Para esto importamos máquinas tanto de China como de Estados Unidos y estamos orgullosos del proyecto" señalaron directivos de Ultrapetrol y manifestaron que la idea también es fabricar, a futuro, remolcadores para abastecer, al igual que las barcazas, el corredor de la hidrovía Paraguay-Paraná.

Corporación.Ultrapetrol, la firma que preside Felipe Menéndez Ross, logró un préstamo, para montar éste y otros emprendimientos de la International Finance Corporation (IFC) –del Banco Mundial– un préstamo por 75 millones de dólares .

Con estos recursos, más otro aporte de caja, la empresa pretende potenciar su flota de buques con que transporta petróleo y cargas secas (con Brasil y Argentina como principales destinos) y la de barcazas que recorren el río Paraná. Además poseen negocios inmobiliarios en Pilar, provincia de Buenos Aires, y en Chile, donde tienen además una cadena de comidas rápidas, Lomitón.

Cuestiones administrativas o burocráticas y un chispazo en las negociaciones entre EPE y Ultrapetrol impiden saber la fecha de producción del astillero y la concreción de los quinientos puestos de trabajo.

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