Durante 2009 se realizaron 20.400 tests de alcoholemia

Sólo el 4,8% (996 casos) dio resultado positivo. Desde el área de coordinación de Tránsito remarcaron que el balance es bueno pero que siempre se pretende lograr más.
Un total de 20.400 tests de alcoholemia fueron realizados durante el año 2009 en los operativos encabezados por personal de la Secretaría de Control del Municipio, y las estadísticas arrojaron como resultado que sólo 991 casos resultaron positivos y otras 4 personas se negaron a realizarlo, por lo que también se consideran positivos. En total representan el 4,8 % de las pruebas, un índice considerado bajo por las autoridades del área de Control, que de todas formas insistieron en la necesidad de reforzar la concientización y mantener los operativos para garantizar la seguridad vial.

Como se sabe, la ingesta de bebidas alcohólicas y la conducción de vehículos es una de las principales causas de accidentes, por lo que detectar tempranamente el consumo de alcohol en quienes conducen, resulta primordial a la hora de la prevención.

El coordinador de Tránsito del Municipio, Gabriel Cantelli, se mostró conforme con las cifras pero remarcó que desde el área que conduce "siempre pretendemos mejorar y para eso trabajamos. Nuestro objetivo es ese y la ciudadanía debe comprender que es para todos" dijo, por lo que pidió el apoyo de los santafesinos para con las tareas de control.

Los efectos del alcohol

Desde el Municipio se realiza una permanente concientización acerca de la importancia de evitar el consumo de alcohol a la hora de conducir, y se han lanzado numerosas campañas para lograr conductores más responsables y mejor informados acerca de las normativas vigentes. Paralelamente, se incorporó nueva tecnología en alcoholímetros, que captan a 20 centímetros del rostro del conductor, con un alto grado de precisión, si estuvo bebiendo o no alcohol y en qué porcentaje.

Además, desde septiembre del año pasado rigen los nuevos montos para las multas de tránsito, donde las sanciones por conducir en estado de ebriedad van de 1.000 a 3.000 pesos.

Diferentes estudios han comprobado que quienes toman alcohol tardan más en reaccionar ante un imprevisto y son más imprecisos a la hora de maniobrar. Esta conducta se debe a que los sentidos sufren una alteración en la percepción de las distancias y los tiempos.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. En principio, produce una sensación de bienestar, ligado a un mayor control de la situación y mayor verborragia. Esta conducta se genera ya que hay una desinhibición de factores biológicos por depresión del sistema nervioso.

Los profesionales de la medicina aseguran que el conductor debe ser consciente de que el hecho de consumir alcohol afecta los reflejos, aunque él no lo note. Es por eso que las distintas legislaciones que regulan el tránsito a nivel global, ponen un límite de 0,5 gramos por litro como valor máximo permitido. En este sentido cabe recordar que -si bien los valores varían de acuerdo al peso, sexo y metabolismo- se considera que una persona adulta de 75 kg alcanza el límite máximo permitido de alcoholemia con dos vasos de cerveza; o una copa y media de vino; o dos copas de champaña; o un vaso de Fernet.

Nuevos alcoholímetros

La nueva tecnología incorporada por el Municipio para detectar la presencia de alcohol en sangre en los conductores es utilizada actualmente en países como España, Estados Unidos e Israel.

Su principal característica es la alta precisión con la que cuentan y se utiliza en dos etapas. La primera es por aproximación: el médico que participa de los controles de alcoholemia realizados por el Municipio acerca -a unos 20 centímetros- el alcoholímetro a la boca del conductor. Si la persona bebió, el equipo lo registra inmediatamente, sin necesidad de soplar una pipeta como en la modalidad anterior.

Si el testeo indica valores prohibidos para conducir (más de 0,5 gramos de alcohol por litro), se pasa a la segunda etapa, donde sí será necesario la utilización de una boquilla. Ésa segunda prueba ratifica el consumo de alcohol.

Una vez que concluye el testeo, el equipo imprime un ticket que indica el valor de graduación alcohólica en sangre; la hora, la fecha y el lugar donde se registró la infracción; el nombre y la matrícula del médico que intervino y los datos del vehículo. Uno de los tickets será para el contribuyente, y otro, junto al protocolo médico, quedará para el Municipio.

Multas

Por otra parte, cabe recordar que el Ejecutivo municipal envió el año pasado al Concejo Municipal un proyecto de ordenanza para que se modifiquen los importes de las multas de aquellas conductas consideradas más graves, de manera tal de persuadir a los conductores respecto de la obligatoriedad del respeto a las leyes del tránsito vigente.

En el pasado mes de septiembre, el intendente Mario Barletta promulgó la ordenanza número 11.609, que modifica los montos de las multas establecidas en el Régimen de Infracciones y Penalidades.

Las modificaciones en los valores de las penalidades comprenden la conducción en estado de ebriedad, alteración psíquica, o bajo efectos de estupefacientes. También se incrementan los montos por falta de casco, no usar el cinturón de seguridad y conducir sin licencia, entre otros puntos.

Así, las multas por conducir en estado de ebriedad fueron fijadas en un mínimo de $ 1.000, aunque podrán llegar hasta un máximo de $ 3.000 en el caso de agravantes o reincidencia. Pero la sanción no finaliza allí: incluye además la retención de la licencia de conducir por un plazo que determinará el Juez de Faltas y que puede llegar hasta los 180 días.

Además, a raíz de un convenio que firmaron en noviembre el intendente Mario Barletta y los directivos del Hospital de Rehabilitación Integral del Discapacitado Vera Candioti, de nuestra ciudad, los infractores por multas graves deberán, si el Juez de Faltas así lo decide, realizar una pasantía en la institución de salud para tomar contacto directo con los resultados que pueden provocar los accidentes de tránsito provocados por no respetar la legislación vigente.

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