Dura respuesta de protagonistas de la F1 a las medidas de la FIA.

El español Fernando Alonso advirtió que la Fórmula 1 podrá correr este domingo por última vez en Mónaco y perder además "a los diez mejores pilotos del mundo" si Ferrari y otras escuderías abandonan el Mundial.
"Ahora, en Mónaco, estoy centrado en correr, pero en mi casa estaba pensando que no sé si será la última vez que ruede en Mónaco", dijo Alonso, tras conocer el fallo de un tribunal de París que avaló los cambios implementados por la FIA para el Mundial de 2010.

Según Alonso, los nuevos topes económicos fijados por la FIA, podrán facilitar el ingreso a la categoría de "cuatro equipos nuevos", pero, a cambio, "no sólo están perdiendo a siete de los mayores constructores, también a los diez mejores pilotos del mundo", advirtió.

El piloto de Renault, que en 2010 podría pasar a Ferrari, afirmó además que él no quiere "correr con equipos pequeños porque eso no es F-1", en referencia a las nuevas escuderías que ingresarían a la categoría.

"Absolutamente no es una buena cosa para la F-1 seguir con esta cuestión y, según lo que yo pienso, si Ferrari se va y otras escuderías la siguen, ya no se podría hablar entonces más de F-1", expresó a su vez Kimi Raikkonen, piloto de la escudería italiana.

"Estoy al cien por ciento con la escuadra y cualquier cosa que decidan estaré de su lado...Trabajo para Ferrari y somos una gran familia.

Este es mi trabajo y quiero hacerlo.

Mi opinión personal es que no nos iremos de la F-1, pero si lo hacemos todavía tengo contrato con el equipo y estoy seguro que encontraremos algo para hacer", agregó Raikkonen.

Su compañero de Ferrari, el brasileño Felipe Massa afirmó por su parte que "muchos equipos están tratando de entrar en el Mundial aprovechando las nuevas reglas, pero sin Ferrari no será la misma cosa, yo soy su piloto y estoy orgulloso de ello, este campeonato es diferente, porque tiene más política que deporte y esto no ayuda al automovilismo".

También Michael Schumacher, siete veces campeón de la F-1, ahora retirado, afirmó que "la F-1 sin los grandes equipos no será más la categoría máxima del automovilismo deportivo sino una cualquiera inferior", tras lo cual consideró "inadmisible" que los dirigentes Max Mosley y Bernie Ecclestone "decidan" como si ellos fueran "toda la F-1".

Lewis Hamilton, actual campeón mundial, dijo a su vez que "la política amenaza con arruinar este deporte".

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