Dura reacción del ruralismo ante los datos del censo

El Ejecutivo favorece la concentración, dicen
Los resultados preliminares del censo agropecuario 2008 estuvieron presentes ayer en todos los discursos ruralistas. El dato de que desde 2002 cerraron casi 60.000 explotaciones rurales, en el período de mayor alza de precios de los productos agropecuarios, sacudió a la dirigencia.

Desde Resistencia, Chaco, el líder de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, acusó a la administración Kirchner: "Las políticas desastrosas que implementa el Gobierno favorecen la concentración económica, y queda al descubierto cuando se conoce que desaparecieron decenas de miles de productores agropecuarios mientras aumentaba la producción. Eso se llama agricultura sin agricultores". Según datos del Indec, hay actualmente unas 1160 explotaciones chaqueñas menos que hace seis años.

Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que ayer estuvo en Olavarría (ver aparte), señaló que "sólo en la provincia de Buenos Aires, son más de 10.000 los productores que han desaparecido". El dirigente sugirió que "hay grupos económicos que compran tierra" y no escondió sus sospechas: "Puede haber gente vinculada al poder", dijo en diálogo con Radio Continental.

El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, afirmó: "Las cifras ponen de manifiesto las nefastas consecuencias de la política agropecuaria de los Kirchner. Pero tienen además otras implicancias sociales: detrás de ese número, hay familias enteras que se quedaron sin su fuente de ingresos, trabajadores que perdieron su empleo, agricultores que debieron emigrar del campo a las ciudades y transformar por completo su forma de vida, pueblos que ya no tienen agroindustrias que reactiven su economía, escuelas rurales que no tienen suficientes alumnos para seguir funcionando y una pobreza rural creciente, por citar sólo algunos de sus efectos más devastadores".

Para el dirigente, que junto con Alfredo De Angeli encabezó ayer una protesta en Entre Ríos, "esas cifras resumen el enorme impacto que tiene el desmantelamiento del aparato productivo que está llevando adelante este gobierno para el interior del país". En Entre Ríos, hay casi 4000 explotaciones menos que en 2002, según datos del censo.

En todos los actos en los que se conmemoró ayer el Día del Agricultor, hubo referencias a la información revelada ayer por LA NACION: que entre 2002 y 2008 cerraron casi 60.000 explotaciones agropecuarias. Ese dato refleja una mayor concentración del negocio rural, fenómeno exactamente contrario al que buscaba la presidenta Cristina Kirchner.

El censo agropecuario, cuyo trabajo de relevamiento de datos empezó el 2 de junio del año pasado, en pleno conflicto por las retenciones móviles, estará terminado a fines de este año, varios meses más tarde de lo previsto. Para el ruralismo, los productores que ya no aparecen en las estadísticas tuvieron dos destinos posibles: vendieron sus campos y dejaron la actividad, o mudaron sus inversiones a otros países del Mercosur.

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