Dura polémica por los Juzgados de Instrucción

Dura polémica por los Juzgados de Instrucción
El debate surgió frente a los dichos de López Viñals de que "este sistema lento y anticuado tiene que desaparecer".
Con opiniones literalmente opuestas reaccionaron dos magistrados frente a las declaraciones del procurador general de la Provincia, Pablo López Viñals, quien consideró que los Juzgados de Instrucción Formal deben desaparecer de la órbita judicial. "En Salta se convive con un sistema de alta velocidad que se aplica a los delitos leves y un sistema lento y anticuado, que es el de la Instrucción Formal", graficó López Viñals.

El procurador sostuvo que para romper con este esquema hay que implantar el sistema acusatorio para todos los conflictos judiciales y que sean los fiscales quienes investiguen los casos, lo que posibilitará que los juicios se hagan en el menor tiempo posible y que ninguna causa llegue a la prescripción.

Martín Pérez, juez de primera nominación, dijo que "no somos nosotros los responsables de las demoras que hay en la Justicia, sino que aquí hay problemas de fondo que en un gran porcentaje no tienen que ver con la Justicia". En tanto, Pablo Arancibia, juez de quinta nominación, reconoció que hay fallas en la instrucción, pero aclaró que "la falla no es por culpa de los jueces sino por la forma en que está instrumentado el sistema formal".

El magistrado reconoció que hay una confusión de roles y que por ese motivo los expertos sostienen que muchas veces, durante el proceso, ellos se convierten en juez y y parte.

Arancibia cuestionó el hecho de que en la instrucción no haya control de la prueba, ya que ésta se hace de oficio. "Por un lado, la prueba es limitadamente contradictoria y, por otro, limitadamente secreta, es decir que no está previsto como regla el control de las partes, salvo algunas excepciones", dijo. Y agregó que "las únicas excepciones de ese control son el reconocimiento de persona y las pericias, pero si en una causa aparece un testigo clave yo puedo indagarlo a cualquier hora y no tengo la obligación de convocar a las partes".

Siguiendo con este ejemplo, Arancibia señaló que muchas veces, en los juicios, a ese testigo importante no se lo puede localizar y entonces se incorpora como prueba lo que esta persona declaró en la instrucción. "Lo que quiero significar es que, aveces, la verdad no se debate", advirtió.

Frente a lo expuesto el juez manifestó que está de acuerdo con López Viñals para que Salta incorpore definitivamente el sistema acusatorio. "En este caso nosotros nos podríamos convertir en jueces de Garantía o integrar futuras cámaras", dijo.

"No somos los culpables del mal"

"Los retrasos en la Justicia no son por culpa de los juzgados de instrucción. Aquí hay problemas socioculturales que recaen en la Justicia y eso es lo que hay que analizar", opinó el juez Martín Pérez. Dijo que "estoy de acuerdo con los métodos alternativos para descomprimir las miles de causas que ingresan a la Justicia, como la mediación o el criterio de oportunidad.

También es importante la facultad que le dieron a los fiscales para que archiven las causas contra los NN". Respecto a la prescripción de las causas advirtió que la culpa no es de los jueces. "Si esto es así, yo me pregunto, entonces, ¿qué hacen los fiscales para evitar que eso no ocurra? No; las cosas pasan por otro lado", aseguró.

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