Dura ofensiva egipcia contra los museos europeos

Los grandes museos de Europa guardan varias de las mejores piezas del arte antiguo egipcio. El todopoderoso Zahi Hawass, jefe del Consejo Supremo de Antigüedades del país africano, lanzó una ofensiva diplomática contra los gobiernos europeos por la restitución de esas piezas.
Entre ellas figuran algunas de las mejores y más conocidas del arte egipcio de la época de los faraones, como el busto de Nefertiti -que Egipto intenta recuperar desde 1930-, la piedra Rosetta -con la que el célebre Champollion descifró los jeroglíficos y que Londres guarda desde hace más de 200 años- y el zodíaco de Denderah.

Más que estatuas o bienes de museos, el busto de Nefertiti o la piedra Rosetta son símbolos de la grandeza artística y cultural que desarrolló el Egipto antiguo. Guardadas en los más importantes museos de Europa -el British Museum de Londres- atraen cada año a millones de personas. Egipto considera que fueron sacadas de forma ilegal del país.

Zahi Hawass consiguió hace dos meses que el Louvre francés le devolviera cinco frescos murales que habían sido robados de una tumba en Luxor. A partir de ese logro, Hawass exigió oficialmente la restitución del busto de la legendaria Nefertiti, descubierto a principios del siglo XX por el arqueólogo alemán Ludwig Borchardt y conservado en el Museo Egipcio de Berlín. "Presentamos al Museo de Berlín documentos que prueban que el busto salió de Egipto ilegalmente", dijo.

Las peticiones egipcias tienen ya consecuencias diplomáticas. Como en sus conflictos con el Louvre parisino, la petición a Alemania para que devuelva el busto de Nefertiti envenena las relaciones de ambos países desde hace meses porque Berlín se niega a entregarla.

El conflicto con Londres es incluso peor. Hawass aseguró que la piedra Rosetta "pertenece a Egipto y debe volver a Egipto", además de tachar de falsos los argumentos británicos, que defienden que la piedra es parte de la cultura mundial. "Es inexacto, la dimos como préstamo a corto plazo y nunca la recuperamos".

Además, Egipto se sintió humillado cuando los responsables del British Museum exigieron a los egipcios que les dieran garantías "de los detalles de seguridad que garantizarían la conservación de la piedra Rosetta".

Hawass respondió: "Somos un país civilizado, si firmara un contrato con el British Museum -para recibir la Rosetta en préstamo durante un tiempo determinado- la devolveríamos". Pero ante la actitud de Londres, Egipto ha decido no pedirla en préstamo, "sino que sea restituida".

La Unesco es oficialmente la encargada de resolver estos conflictos y actualmente intenta solucionar tres: los frisos del Partenón ateniense guardados en el British Museum, la esfinge de Bogazkoy (Turquía) que conserva el Museo de Berlín y la máscara de Makondé (Tanzania) en manos de Jean-Paul Barbier-Mueller, un coleccionista.

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