Dura condena de EE.UU. por el lanzamiento del misil norcoreano

Dura condena de EE.UU. por el lanzamiento del misil norcoreano
Pyongyang dice que es un "satélite de comunicaciones", pero para Washington fue una prueba del cohete Taepodong 2, que podría llegar a la costa estadounidense. Obama pidió una "enérgica respuesta internacional" a esta "provocación".
Corea del Norte volvió a desafiar a la comunidad internacional al lanzar ayer un supuesto "satélite de comunicaciones", pero que para gran parte del mundo es en realidad un misil de largo alcance capaz de transportar ojivas nucleares hasta territorio estadounidense. El jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, afirmó que es una "provocación" y pidió "una enérgica respuesta internacional". El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de emergencia para analizar la posibilidad de nuevas sanciones contra el régimen de Pyongyang, pero la sesión terminó sin consensuar acciones.

"Es el momento de dar una respuesta internacional fuerte. Corea del Norte debe saber que el camino de la seguridad y el respeto nunca se hará mediante amenazas y armas ilegales", afirmó Obama en un discurso sobre proliferación de armas nucleares en Praga, donde participó de una cumbre EE.UU.- Unión Europea.

En un comunicado conjunto, la UE y EE.UU. instaron a Pyongyang "a cumplir sus compromisos de abandonar todo programa de armamento nuclear, respetar las normas reconocidas de relaciones internacionales y colaborar para promover la paz y la estabilidad".

Como informó Clarín en parte de su edición de ayer, el lanzamiento se realizó a las 11.30 de la mañana, hora local (23.30 del sábado en la Argentina) desde la plataforma costera de Musudan-ri, en el noreste de Corea del Norte, informó el gobierno surcoreano.

Aunque el enigmático y aislado régimen de Kim Jong Il afirma que se trata de un satélite, Japón, EE.UU. y sus aliados aseguran que en realidad el lanzamiento fue un ensayo fallido del misil Taepodong-2, que tiene un alcance de unos 6.700 kilómetros, capaz de llegar hasta los territorios estadounidenses de Alaska o Hawaii.

Los radares japoneses, surcoreanos y rusos confirmaron que el proyectil atravesó Japón sin ser interceptado ni causar daños. Pero habría caído al mar poco después.

Corea del Norte declaró como un "éxito" el lanzamiento. "El satélite Kwangmyongsong-2 gracias al cohete Unha-2 ha sido puesto en órbita conforme los proyectos nacionales en materia de desarrollo espacial", indicó la estatal Agencia Central Coreana de Noticias, y agregó que el artefacto transmitía himnos a la gloria del régimen.

Pero según el ejército de EE.UU., "ningún objeto entró en órbita". El Comando de Defensa Aerospacial Estadounidense señaló en un comunicado que la primera parte del cohete cayó en el mar entre Corea y Japón, y otras dos partes y su carga útil cayeron en el Océano Pacífico.

Según los expertos, es difícil determinar si se lanzó un satélite o un misil, porque las dos operaciones se basan en la misma tecnología. En 1998 Norcorea también dijo que había puesto en órbita un satélite, pero las autoridades de EE.UU.determinaron luego que en realidad el régimen estaba probando el cohete Taepodong-1.

"El lanzamiento hoy de un misil Taepodong-2 fue una clara violación de la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que prohíbe expresamente a Corea del Norte llevar a cabo actividades relacionadas con misiles balísticos", declaró Obama en un comunicado.

Tokio y Seúl coincidieron en que se violaron las resoluciones adoptadas en 2006, luego de la primera prueba fallida del Taeopodong-2 por parte de Norcorea. En esa oportunidad, el cohete estalló segundos después del lanzamiento.

Japón, que junto con Corea del Sur es el país que más recela de cualquier movimiento norcoreano, pidió al Consejo de Seguridad una reunión de urgencia que se realizó a la tarde en Nueva York. Aunque terminó sin acuerdos, los miembros se comprometieron a continuar las consultas.

Antes del inicio, el embajador de Francia ante la ONU, Jean Maurice Ripert, afirmó: "El Consejo de Seguridad debe actuar de forma unánime y condenar la provocación a la ley internacional que ha realizado Corea del Norte". Una posición similar presentó la representante de EE.UU., Susan Rice.

En medio del repudio internacional al régimen norcoreano, China y Rusia, ambos con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, pidieron moderación para analizar en detalle lo sucedido. También Venezuela pidió "calma" antes de emitir un juicio.

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