Se duplicó en mayo la fuga de ahorros argentinos a los bancos uruguayos

Se duplicó en mayo la fuga de ahorros argentinos a los bancos uruguayos
Los ahorristas más temerosos siguen desviando su dinero a bancos charrúas, que hoy pagan menos del 1% por un plazo fijo en dólares. En el año, se fueron u$s 223 millones
Los esfuerzos oficiales para evitar que los dólares más temerosos se fuguen hacia los bancos uruguayos no tuvieron el efecto que se habían propuesto: ni las nuevas restricciones, ni las mayores presiones de los organismos para que Uruguay levante su secreto bancario, lograron frenar en los últimos meses el buen ritmo que viene teniendo el drenaje. El avance, claro, no es igual al de los meses de la corrida financiera que provocó la quiebra de Lehman Brothers, pero se muestra tan "pujante" como durante todo el año pasado.

Según las últimas cifras publicadas por el Banco Central de Uruguay (BCU), la suba de los depósitos de no residentes en ese país se duplicó en mayo, al pasar de los u$s 25 millones, en abril, a los u$s 57 millones. El avance para los primeros cinco meses del año, de u$s 223 millones, es levemente superior al del mismo período del 2008. En la banca uruguaya estiman que un 90% de los depósitos de no residentes pertenecen a argentinos. Bajo ese supuesto, la fuga en 2009 es de u$s 200 millones.

"Probablemente una buena parte del aumento que están mostrando los ahorros de los no residentes obedece a depositantes argentinos que encuentran más segura la plaza uruguaya, a partir del deterioro en el clima de negocios argentino. Eso se ve en que hoy los depósitos de residentes no crecen mucho", explicó el analista de una consultora de primera línea en Uruguay.

Una evidencia de que el factor que induce a desviar el dinero argentino es la incertidumbre de la economía se ve en los pobres rendimientos, en dólares, que hoy ofrece el sistema financiero charrúa: para los plazos fijos son de entre 0,5% y 1%; y para los depósitos a la vista, prácticamente nulos y hasta negativos. "El banco uruguayo es para el argentino una caja de seguridad sofisticada. El perfil de la gente que desvía allí sus ahorros es en general ‘temeroso’: no quiere poner en riesgo su dinero, y lo único que quiere es conservar su capital", explicó el economista jefe de un banco de primera línea en el país. Esos rendimiento en la Argentina se ubican, para bancos de primera línea, entre el 1% y 2%.

La fuga cobra aún más relevancia si se consideran las últimas acciones y declaraciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV) local, que buscaron detener la fuga de divisas hacia ese país. Una de ellas: la normativa 554, que endureció los controles para las operaciones con instrumentos bursátiles y financieros que se hicieran con paraísos fiscales y sociedades de Uruguay. "Se intenta evitar la fuga de capitales, y lograr que el ahorro local se vuelque a la inversión en el país", había dicho aquella vez el jefe de la CNV, Eduardo Hecker. Otra de ellas: el reclamo (o advertencia) para que Uruguay levante su secreto bancario, y empiece a transparentar la información sobre las cuentas de los argentinos.

Nada de eso parece haber evitado el drenaje, que sólo mostró un leve signo de desaceleración en diciembre, febrero y abril pasados, pero que siguió más fuerte en los períodos de mayor nerviosismo en la Argentina: enero (u$s 70 millones), marzo (u$s 52 millones) y mayo (u$s 57 millones). "Las eventuales modificaciones al secreto bancario no están teniendo incidencia en la decisión de los depositantes. No creo que hoy sea un gran driver en la decisión de depositar", graficó un consultor uruguayo. En la misma línea se mostró un gerente del Banco Central de Uruguay: "Un levantamiento del cien por ciento en el secreto bancario no hay ni está planteado actualmente en nuestro país. Yo creo que esta cuestión no debería estar espantando hoy a los ahorristas", explicó

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