Se duplicará la producción lechera para fabricar yogur

San Juan tendrá que producir en unos meses más de 7.000 litros de leche diarios. El yogur será distribuido en escuelas públicas y tiene propiedades que combaten la desnutrición.
La provincia cuenta con unas 200 vacas lecheras en producción y deberá, en el transcurso de tres meses, duplicar esa cifra, porque a partir de marzo próximo se empezará a entregar con la copa de leche de las escuelas públicas provinciales una especie de "super yogur" que cubre las necesidades nutricionales de los pequeños.

El alimento se producirá en tambos sanjuaninos y con ello San Juan se convertirá en la primera que adoptará el modelo tucumano. En esa provincia se aplica desde hace 5 años y con gran éxito, ya que no sólo lograron combatir la desnutrición infantil, sino también reactivar la cuenca lechera local.

En San Juan este yogur probiótico, que prácticamente inmuniza a los chicos de contraer algunas enfermedades del tipo infecciosa respiratoria y gastrointestinales, se buscará que llegue a todo niño que se encuentre en edad escolar y que actualmente reciben alguna asistencia alimenticia por parte del Estado.

Según comentó la directora de Políticas Alimentarias de la provincia, Mabel Moralez, "queremos distribuir unas 20 mil raciones diarias del yogur probiótico en la mayor cantidad de escuelas. Lo entregaríamos a partir de marzo próximo".

En un primer momento se darían dos yogures por semana a cada niño que asista a los comedores, aunque la idea que tienen desde el Ministerio de Desarrollo Humano es que se entregue más adelante todos los días una ración.

Hasta el momento los chicos reciben en los comedores un desayuno que en el mejor de los casos incluye leche chocolatada y tortitas.

La leche que se utilizará para la fabricación del yogur probiótico será de tambos sanjuaninos. Son un total de 8 establecimientos: 2 están ubicados en Albardón, 2 en San Martín, 2 en Caucete, 1 en Angaco y uno también en El Mogote, Chimbas, y están incluidos dentro de la cooperativa "La Rural".

Todos estos lugares se someterán a los controles que establezca el Ministerio de Salud Pública, ya que deben cumplir con normas de higiene y calidad óptimas.

"Realmente es un estímulo enorme. Para los tamberos significará un nicho seguro y sustentable de producción sabiendo que el cliente es el Estado pero más adelante podríamos comercializarlo y empezar a competir en la plaza local", señaló Oscar Blanco referente del proyecto.

La cooperativa tiene una maquina para envasar los yogures, y hace algunas semanas adquirió una maquina homogeinizadora que implicó una inversión de 52 mil pesos. Esto significa que todo el proceso de elaboración se realizará en San Juan.

Lo único que la provincia recibirá desde Tucumán es el fermento probiótico, que está constituido por bacterias lácticas que fueron seleccionadas por sus propiedades tecnológicas y por su capacidad de estimular las defensas naturales.

El ambicioso proyecto tendrá pronta aplicación reactiva a la alicaída producción lechera que hoy por hoy existe en San Juan y dotará a estos establecimientos de cara al futuro. Un productor comentó en voz baja que "quién sabe si más adelante no tengamos en el mercado local una leche fabricada en la provincia y que pueda competir con la grandes marcas y cooperaciones". Si bien esto a priori representa una posibilidad remota para el mercado local, la adecuación que se está haciendo en los tambos daría un panorama alentador para los próximos 5 ó 6 años.

Este proyecto que aplica Tucumán desde hace 5 años, se sustenta en San Juan con el apoyo de el Ministerio de Ciencia y Técnica y Desarrollo Social de la Nación, el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia y la cooperativa La Rural.

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