Dulko, dueña de su historia

Dulko, dueña de su historia
Pese a un resfrío que la aqueja, superó a Alona Bondarenko por 6-4 y 6-0 jugando en un buen nivel.
Resfriada y todo, Gisela Dulko ya alcanzó su mejor actuación en el Abierto de Estados Unidos. Su triunfo de ayer, más cómodo (6-4 y 6-0 en una hora y siete minutos) de lo imaginado sobre la ucraniana Alona Bondarenko, la depositó en la tercera ronda, instancia a la que jamás había accedido en sus cinco presentaciones anteriores (hizo segunda en 2004 y 2005 y luego siempre fue eliminada en el debut). "Hace una semana que ando con este resfrío; estoy tomando de todo, pero no se quiere ir. El médico me dijo que es un virus. De todos modos, mientras siga ganando...", contó Dulko al mediodía, con la voz tomada y con una pashmina abrigándole el cuello. Su contratiempo físico, sin embargo, no le impidió demostrar su felicidad: "Es cierto: estoy muy contenta por haber avanzado y por haberle ganado a una adversaria que siempre me complicó", dijo.

La referencia que Dulko hizo de Bondarenko (30ª del ranking) tuvo su razón de ser desde los números: la ucraniana había ganado los tres últimos de los cuatro partidos disputados entre ellas (la anterior victoria de la argentina se había dado en Estoril 05). Esta vez, la historia cambió. ¿Por qué? Porque Dulko mostró bastante más tenis del que exhibió el martes en su estreno ante la rusa Makarova y porque Bondarenko se fue de foco tras perder el capítulo de apertura; y tanto se desequilibró mentalmente que se quedó en cero en el segundo. "Haber logrado el primer set fue muy importante --analizó Dulko--. Yo me solté definitivamente y ella se cayó a pique. Al final se quería ir a su casa". Y profundizó: "Con Makarova tuve mucha actitud y poquito tenis; hoy, mi juego fue más completo. Saqué muy bien, trabajé adecuadamente con la derecha y también me sentí bien con el revés. Mejorar me viene bárbaro porque no venía jugando bien y necesitaba recuperar la confianza. Lo valioso es que seguí entrenándome mucho y ahora estoy retornando a mi nivel".

La tigrense también tuvo tiempo para referirse a la serbia Ana Ivanovic (11ª del ranking), quien fue sorpresivamente eliminada en la primera vuelta y anunció que se tomará un descanso del tenis. "La conozco y tenemos buena onda, pero no somos amigas. El circuito es muy duro, viajamos todas las semanas, estamos lejos de nuestras familias. Si ella no está bien anímicamente, es lógico que haga una pausa y se replanteé las cosas", señaló.

"¿Hay jugadoras, como Ivanovic, que pueden poner su belleza y el marketing por encima del tenis?", se le preguntó. Dulko, de las más lindas del circuito, reflexionó: "Si no se saben llevar esas cuestiones eso puede convertirse en un problema y afectar el rendimiento. Hay que saber priorizar y ubicar el tenis por delante de todo".

Se fue con su resfrío y con su alegría a cuestas. Se fue, también, con un par de ilusiones: seguir adelante en el cemento neoyorquino y "meterme entre las 30 mejores.

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