Por los dulces, apartaron a dos funcionarios del ministro Vega

También se inició una investigación administrativa. Desde el Ministerio admiten que podrían radicar una denuncia para que la Justicia investigue el caso.

La noticia acerca de la existencia de dulces de membrillo en condiciones no aptas para el consumo humano en módulos alimentarios del Ministerio de Desarrollo Social precipitó ayer la salida de dos funcionarios: el director de Control de Calidad y Stock, Gustavo Mandatori, y la directora del Programa Pro-Familia, Valeria Herrera.

El ministro José Vega decidió apartar a estos funcionarios "no por una determinación de responsabilidad, sino para no entorpecer el normal desenvolvimiento de la gestión", explicó Víctor Quinteros, asesor legal del ministerio y el encargado de dar a conocer la decisión de Vega. "Lo que entiende el ministro es que cuando se produce este tipo de situaciones, los funcionarios están preocupados en atender esas denuncias y no en las funciones que les corresponden; por eso ha decidido aceptarles la renuncia, para que los eventuales reemplazos puedan dedicarse a que la gestión sea eficiente", agregó Quinteros.

Paralelamente, y en virtud de los informes preliminares que le enviaron sobre el tema, Vega ordenó el inicio de una investigación sumarial, a fin de determinar las responsabilidades administrativas del caso. Quinteros admitió además que, si la Justicia no inicia una investigación de oficio, le corresponde al Ministerio radicar una denuncia pidiendo que se investiguen las responsabilidades penales del caso.

La salida de los funcionarios responde a una investigación periodística, que asegura que se entregaron módulos alimentarios del programa Pro-Familia con dulces de membrillo que, según análisis bromatológicos, no estaban aptos para el consumo humano.

Después de que estallara la polémica, Mandatori y la subsecretaria de Familia, Claudia Ruibal, explicaron que la entrega de los módulos con los dulces de membrillo se realizó el 11 de noviembre, avalada por un informe que garantizaba las buenas condiciones del producto. Pero admitieron que 5 días después -el 16 de noviembre- los análisis hechos al mismo lote daban que la mercadería no estaba apta para el consumo.

Al margen de esto, se supo que los problemas con el dulce empezaron tan pronto como se firmó la orden de compra por 50.700 dulces marca ‘Finca El Palmar', en junio de 2008. La primera partida fue reintegrada al proveedor por problemas en el etiquetado y muchas de las siguientes -las entregas eran parciales- resultaron ser no aptas para el consumo. Pese a que esto estaba en conocimiento de los funcionarios del área, no se dispuso la rescisión del contrato con el proveedor. ¿Por qué no se lo hizo? El letrado del Ministerio reconoció que "cuando se producen estos inconvenientes es muy factible la rescisión". Ayer, minutos antes de que le comunicaran que debía abandonar su cargo, Mandatori aseguró que había cursado dos notas -con fechas 29 de diciembre de 2008 y 19 de junio de 2009- aconsejando a sus superiores la rescisión parcial del contrato con el proveedor. Hasta ahora, eso no sucedió.

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