Dujovne: “No podemos tener el dólar que necesita un solo sector como la industria”

Dujovne: “No podemos tener el dólar que necesita un solo sector como la industria”

El ministro de Hacienda ratificó los principales lineamientos de la política económica y se mostró confiado en alcanzar resultados en la segunda mitad del año. “En marzo ya recuperamos todos los empleos perdidos en 2016”, aseguró

Nicolás Dujovne lleva un cuatrimestre al frente de Hacienda pero todavía no sigue el protocolo de un ministro. Entra con su vocero al lobby del hotel Fairfax, al lado de la majestuosa embajada de Indonesia sobre la calle de los diplomáticos, coquetísima, y le pregunta al conserje si puede usar para la entrevista con BAE Negocios una mesa del bar cerrado a esa hora. Viene de prometerles disciplina fiscal y reglas claras a potenciales inversores en un seminario cerrado que organiza cada año en paralelo a la cumbre del FMI la banca JP Morgan. Durante más de media hora contestará sobre todos los temas y solo rechazará responder en qué invertiría un millón de dólares en Argentina “porque no corresponde que lo haga”. Sí se anima a asegurar que la inflación del segundo semestre “va a ser mucho más baja”, que “los salarios reales están creciendo” pero que en el Estado “las paritarias no podrán superar más la inflación” y que en marzo “ya se recuperaron todos los empleos perdidos en 2016”. También que el tipo de cambio “todavía es más competitivo” que cuando asumió el presidente Mauricio Macri, pero que “no se puede tener el dólar que necesita un solo sector, como la industria”. 

“Las paritarias en el Estado no

le pueden ganar más a la inflación”

-Usted dijo al principio de este año que se terminó la recesión y acá vino a ratificarlo. Pero hay casos históricos de optimismo fallido como el del presidente estadounidense Herbert Hoover, que dijo lo mismo en julio de 1930 y después vino la Gran Depresión. ¿Qué le hace pensar que ahora sí terminó?

-Desde el punto de vista cuantitativo, tuvimos un tercer trimestre que creció apenitas respecto del segundo, que fue la estabilización, un cuarto trimestre donde la economía ya crece 0,5% frente al tercero, que equivale a un ritmo anualizado del 2%, y un primer trimestre donde eso se aceleró. El crecimiento se está acelerando. Hoy la cifra que tenemos es del 0,7% del primer trimestre frente al cuarto de 2016, que equivale al 3% anual. Tenemos expectativas de que eso mejore, y de que en el segundo trimestre se dé un crecimiento bastante más alto. Se conjugan dos factores: el agro, que siempre se computa en el segundo por la cosecha, y además algunas buenas señales en el consumo.

-¿Qué señales? En marzo CAME estimó una caída del 4,4% de las ventas minoristas.

-Las ventas de los últimos meses en supermercados y shoppings, en las mediciones contra el mes anterior, tienen variaciones positivas. Y eso es consistente con lo que ocurre con los salarios reales. Nosotros en marzo vimos una recuperación del 42% de lo recaudado por la AFIP en aportes y contribuciones patronales. Los salarios reales están creciendo. Marzo a su vez es el primer mes del año donde la movilidad de jubilaciones, AUH y otros planes subieron en términos reales.

-¿No fue un error matar las ventas en cuotas con el plan Precios Transparentes justo cuando parecía empezar a repuntar el consumo?

-El plan Precios Transparentes es un muy buen plan, antimonopólico, contra una empresa que estaba ejerciendo una posición dominante forzando a los comercios a venderle financiamiento a los consumidores sin que ellos lo sepan y forzando también a los comercios a tomar decisiones que iban en contra de sus intereses. Hubo algunas cuestiones de implementación que ya se han corregido. Una fue el caso de las cuotas para ropa y calzado, que ya se han repuesto.

-Conceptualmente ¿vender en cuotas sin interés ayuda al consumo o no?

-Sí, ayuda al consumo. Eso se mantiene. Pero a la vez el consumidor tiene que saber lo que está pagando y a mí me parece bien que sea así.

Impuestos y ajuste

-Ante inversores aquí usted dijo que es “innegociable” el objetivo de reducir el déficit fiscal. ¿Qué partidas del gasto público prevé recortar?

-Lo principal es que el presidente Macri ha tomado la decisión de que el gasto primario de la administración nacional se va a mantener constante en los próximos años.

-¿Cómo va a impactar eso en el gasto en personal? ¿Se va a congelar la nómina de empleados?

-De ninguna manera.

-¿Va a haber un límite a las paritarias de los estatales?

-Lo que queremos defender es la posibilidad de la Argentina de conseguir financiamiento a tasas bajas, lo cual permite muchas cosas. Por eso en los subsidios, en lo que gastamos con las empresas públicas y en cómo llevamos las paritarias estatales tenemos que tener en cuenta la regla: no le podemos ganar a la inflación. Y como apuntamos a mantener el gasto constante en medio de un programa de infraestructura muy ambicioso, donde las partidas de obras van a crecer muy por encima de la inflación, necesitamos que otros gastos vayan para abajo. Por ejemplo, los subsidios.

-¿Cuáles otros?

-Eso se va a ver en el presupuesto que vamos a enviar para 2018.

-¿En alguna jurisdicción en especial o en alguna función del Estado en especial?

-No.

-Insisto. ¿En qué piensan ajustar para bajar el déficit?

-Estamos mirando todo. Yo asumí mi cargo a fin del año pasado, con el presupuesto votado, y mi idea para el Presupuesto 2018 es hacer algunas cosas distintas. No es que quiero agarrar lo que tenemos y que quiero hacer lo mismo gastando menos. Quiero poder pensar qué programas priorizar, cuáles no, y otras cosas. Queremos priorizar lo que sea más equitativo y eficiente. Eso está en curso y se va a ver plasmado en el proyecto que enviemos.

-¿Planea eliminar el impuesto al cheque antes de que se termine el mandato de Macri?

-No se puede eliminar hacia el final del primer mandato de Macri. Si pensamos en el segundo, quizá podamos hacerlo gradualmente. Es un impuesto que a mí no me gusta, que hace que mucho se maneje en negro, y me parece que es un mal impuesto. Pero como tenemos que bajar también el déficit, no lo podemos eliminar.

Inflación

-¿La inflación del 6,3% en el primer trimestre no enterró ya la meta del 12 al 17% para todo el año? ¿Por qué sostienen ese objetivo si hasta el FMI dice que no llegan?

-Una cosa sobre el Fondo. Era muy normal que el gobierno anterior se enojara con el FMI si el FMI decía algo distinto que ellos. Nosotros ahora tenemos al Fondo y a un montón de bancos de inversión diciendo cosas distintas sobre lo que creen que va a pasar con nosotros, y a mí me parece fantástico que opinen. Pero sí creo que Argentina va a crecer un 3% o más. Y el Fondo proyecta una inflación parecida a la que proyectan los estudios relevados por el Banco Central, pero yo creo que se les está escapando algo: el año pasado, en el primer semestre, la inflación anualizada fue del 67% y en el segundo fue del 18%. Y cruzar esta inflación de los primeros tres meses del año para sacar conclusiones sobre todo el año es inconducente porque vamos a ver tasas de inflación mucho más bajas en el segundo semestre. Se va a haber terminado la suba de los precios regulados.

-Abril y mayo también tienen subas de tarifas. En abril el gas y en mayo el agua. 

-Pegan mucho menos que la electricidad. Todos los hogares tienen electricidad y en cambio el 40% tiene gas de red. Pero además la suba en gas fue del 77% y la del gas es del 24%.

-¿No falta coordinación entre las subas de los servicios regulados y las proyecciones macro?

-No. Yo te diría que este año eso ha sido muy coordinado.

-¿El año pasado no?

-Yo no estaba. Pero este año ha sido muy coordinado, muy discutido, y la realidad es que no podemos parar en este camino de normalizar los precios de los servicios porque si no, no bajamos más el déficit.

Dólar

-El FMI también dijo que el peso está sobrevaluado. ¿No puede terminar en una corrida?

-No veo por qué. Los argentinos tenemos un problema que es mirar el tipo de cambio contra el dólar, y hay que mirar el multilateral. Y si uno ve eso, ve que todas las monedas de emergentes hicieron lo mismo que la nuestra. Nos sentimos muy cómodos con el tipo de cambio flotante, que nos aísla de problemas cambiarios.

-¿No hay atraso entonces? Hay empresas que lo denuncian como el responsable de que tengan que echar gente. 

-Es mucho más competitivo que el que recibimos. Es difícil atender a todos los sectores. Y si nos atenemos al dólar que necesitan los sectores menos productivos de la Argentina, y devaluáramos, la pobreza sería mucho mayor y los sueldos mucho más bajos. Hay que balancear los distintos objetivos.

-A esos sectores afectados por el modelo actual ¿qué les recomienda hacer?

-Hay algunos sectores que están muy afectados por Brasil, donde se destina el 60% de nuestras exportaciones industriales. No podemos armar una política cambiaria solo en función de ellos. Mientras tanto el Gobierno hace muy gradual la apertura económica, hace acuerdos sectoriales como el de la construcción y estamos muy avanzados con otro acuerdo con los textiles. Con los REPRO, los reintegros, la apertura y otras medidas tratamos de ayudar a esos sectores.

-¿No está más lejos que antes el objetivo de que el peso sea una moneda de ahorro, ahora que aumentaron fuerte las compras de dólares de particulares?

-Tenemos que pensar en el largo plazo. Tenemos que tener un sistema financiero donde los ahorristas reciban una tasa de interés positiva por depositar sus ahorros. Mientras no tuvimos eso le transferimos ahorros de las familias a las empresas que tomaron préstamos. Eso es una política “Hood Robin”, que favorece a las empresas. Es lo que hacía el gobierno anterior. Ahora queremos lo opuesto. Pero pensar que la conducta pueda cambiar de un día para el otro es imposible.

-¿Pero ese crédito subsidiado, blando, dirigido no es el que permite que las empresas a su vez genere empleo para las familias?

-Argentina viene intentando eso desde la década del 70 y no funcionó. Nuestra macro ha sido un desastre. Nosotros creemos que las empresas tienen que acceder al crédito porque la economía funciona y la inflación es baja. No por magia.

-Si tuviera que invertir un millón de dólares ¿en qué lo haría?

-No puedo contestar esa pregunta como ministro.

Empleo

-El propio Ministerio de Trabajo admite que hay 43.609 empleos privados registrados menos que cuando asumió Macri. ¿Cuándo va a empezar a crecer en serio?

-El empleo crece hace ocho meses. En febrero tuvimos 20.000 puestos más y al ritmo que venimos, en marzo ya vamos a haber recuperado todos los empleos que se perdieron durante el primer semestre de la administración.

-¿Algún sector de la economía puede emplear hoy a los que se están quedando afuera de los sectores que pierden con este modelo?

-Yo veo que el empleo crece en todos los sectores excepto en la industria manufacturera. Sabemos que hay un problema ahí, pero está la construcción generando 5.000 empleos por mes, el agro empujando, los servicios también.

“En marzo ya recuperamos todos

​los empleos perdidos en 2016”

-¿Por qué no tiene mujeres en su equipo?

-Es una deuda pendiente que tenemos. Cuando designé mi equipo no lo pensé, y luego cuando vi la foto pensé ‘faltan mujeres’. Es un tema que tenemos bien presente y vamos a priorizar de acá en adelante. En el G-20 Argentina va a presentar justamente proyectos sobre desigualdad de ingresos entre varones y mujeres. 

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