El duhaldismo tienta a Bongiorno

El año electoral ya se hace sentir en el Congreso Nacional, ámbito en el cual la senadora nacional por Río Negro, María José Bongiorno, reconoció haber recibido recientemente a dos "máximos referentes" del duhaldismo interesados en la posibilidad de que la legisladora se sume a ese segmento de la oposición.
"Dialogamos sobre políticas de la región y acerca de los dirigentes de la provincia, pero aclaré que mi período termina en el 2013 y estoy abocada a los temas de la jurisdicción que represento", aclaró Bongiorno, aunque admitió que la conversación giró también en torno a definiciones sobre ciertos dirigentes, como Carlos Soria.

"Hice referencia a que Soria me parece un dirigente destacado y que, con su gestión, General Roca ha crecido de modo notable en los últimos años y es alguien que responde a las necesidades de sus vecinos", comentó.

Esta afirmación cobra relevancia a partir de que Soria mantiene una estrecha relación con el ex presidente y gobernador Eduardo Duhalde. Pero, al mismo tiempo, Bongiorno manifestó que ello no representa tomar partido a favor de una eventual candidatura del intendente roquense a la gobernación rionegrina en 2011. Además -agregó- "en términos similares me referí a los avances en San Antonio y Cipolletti".

¿Y ahora? ¿Cuál es el futuro de la relación entre los referentes del Frente Grande?

Es que si bien Bongiorno reivindica tanto su pertenencia a esa fuerza como su alineamiento al oficialismo -dentro del Frente para la Victoria-, a la vez justificó el alejamiento del diputado nacional Julio Arriaga de las huestes kirchneristas.

"El jefe de la bancada de Diputados, Agustín Rossi, -destacó Bogiorno- no estuvo a la altura de las circunstancias al no cumplir el compromiso con Julio Arriaga (conceder una reducción a las retenciones frutícolas como contrapartida inmediata a su voto en favor de las retenciones móviles al campo) y este último tomó la única resolución que correspondía a un hombre de bien. Yo en el lugar de Arriaga hubiera hecho lo mismo. Si alguien no se siente cómodo porque no se respetó la palabra es lógico que quiera irse", evaluó.

Pero a renglón seguido diferenció tal situación de lo que ocurre en la cámara alta. De acuerdo a sus palabras, "lo que ocurre en el Senado es muy distinto, yo sigo conformando el bloque del Frente para la Victoria con cuyo jefe (Miguel Pichetto) mantengo muy buena relación, aunque también disiento con algunas de sus posturas".

Bongiorno subrayó su actitud independiente y aunque acompañó en sus votos al oficialismo deslizó que si hoy tendría que votar en el tema de las retenciones al campo "tal vez replantearía mi posición, dadas condiciones actuales como la sequía". La semana pasada Bongiorno firmó un proyecto de ley -sobre ayuda para Tartagal- junto a Chiche Duhalde y Sonia Escudero.

El dilema sobre lo que ocurra con el Frente Grande queda latente. Bongiorno aún en el oficialismo, Arriaga aliado a Felipe Solá, y el jefe comunal cipoleño, Alberto Weretilneck, cercano al radicalismo K rionegrino.

Un rompecabezas difícil de entender.

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